Este martes 25 de agosto, desde las 11, familias de personas con discapacidad, afiliados y prestadores de distintos puntos de la provincia de Buenos Aires se concentrarán frente a la sede central de IOMA, ubicada en calle 46 entre 12 y 13, en La Plata.
La convocatoria contempla una movilización y un acampe por tiempo indefinido, con un reclamo que busca poner en escena una problemática que, según los organizadores, dejó de ser individual para convertirse en una situación que atraviesa a miles de personas.
El eje del reclamo está puesto en las demoras críticas en los pagos a prestadores, los reintegros pendientes, las trabas burocráticas para acceder a medicamentos y terapias y el riesgo de interrupción de tratamientos.
Una de las organizadoras, que pidió preservar su identidad a NewsDigitales por temor a quedar en una "lista negra" de la obra social, explicó los motivos de la convocatoria y aseguró que el problema alcanza tanto a quienes reciben prestaciones como a quienes las brindan.
"Esta no es una situación particular, es una situación general que afecta a afiliados y prestadores", sostuvo la organizadora.
Según describió, "IOMA no cumple con sus obligaciones" y existen dificultades que repercuten directamente sobre la atención médica. "No están dando prestación y cobertura en pacientes crónicos, no brindan atención y no pagan a los prestadores que trabajamos", afirmó.
Para la mujer, el panorama es especialmente complejo porque no se limita a una ciudad determinada. "Es una situación súper compleja en toda la provincia de Buenos Aires", remarcó.
La convocatoria de este martes busca precisamente mostrar esa dimensión provincial. Desde Mar del Plata, por ejemplo, está previsto el traslado de afiliados, familiares y prestadores.
Pero llegar hasta La Plata tampoco resulta sencillo para quienes atraviesan problemas económicos, laborales o familiares: "Es súper complejo, por todo: por las familias, por el trabajo, por los medios, por la plata, por un montón de cuestiones que estamos atravesando".

La movilización no estará limitada a los afiliados. También participarán prestadores, acompañantes terapéuticos y profesionales que trabajan con personas con discapacidad, particularmente en ámbitos educativos.
"Prestadores también viajan de autoconvocados, familias, afiliados, prestadores y demás", detalló la organizadora, quien señaló que buena parte de la convocatoria se articula a través de grupos de WhatsApp y redes entre afectados.
La dimensión territorial del reclamo también aparece en los números que manejan los organizadores: "Acá en Mar del Plata serán ciento y pico de personas en total; en Miramar serán otras tantas; Bahía Blanca va a ser bastante masivo".
A eso se sumarán acompañantes terapéuticos que trabajan en escolaridad y equipos interdisciplinarios que intervienen en las escuelas. "Hay fonoaudiólogas, psicopedagogas, bueno, eso te puedo decir desde acá", agregó.
El objetivo es que esa diversidad de situaciones quede expuesta frente a la sede central de la obra social.

Frente a la posibilidad de que una protesta masiva genere tensión, la organizadora hizo una aclaración: la intención, según explicó, no es ingresar al edificio ni provocar incidentes.
"Es muy importante tener en cuenta: nosotros no vamos a entrar a IOMA, nosotros vamos a hacer toda la movilización fuera de IOMA", afirmó.
Y agregó: "Nosotros no queremos ir a hacer mucho ruido, no queremos ir a violentar ni hablar con absolutamente nadie".
El objetivo, según remarcó, es otro: "Nosotros queremos que se visibilice la situación, por eso le pedimos acompañamiento y visibilidad a los medios".
La definición apunta a instalar el reclamo públicamente y evitar que cada caso quede reducido a una gestión administrativa individual ante una delegación de IOMA.

Uno de los principales cuestionamientos de los manifestantes es que, según sostienen, el organismo conoce la situación de sus afiliados y prestadores.
"Ellos saben muy bien lo que tienen que hacer y con cada uno de nosotros", sostuvo la organizadora. "En realidad, con los prestadores, con los afiliados. Ellos saben qué prestaciones están pagando, qué no están pagando, están auditando absolutamente todo".
En ese sentido, planteó que no se trata de una falta de información sobre los casos: "Saben quiénes son los pacientes oncológicos que no están recibiendo medicación, saben quiénes son los pacientes internados que están siendo internados en los hospitales de cada una de las ciudades de la provincia de Buenos Aires porque no están recibiendo atención privada".
El conflicto adquiere una dimensión todavía más personal cuando quienes reclaman son, al mismo tiempo, trabajadores del sistema y afiliados a IOMA.
La organizadora relató su propio caso: "Los prestadores no estamos cobrando los honorarios en tiempo y forma, y aparte de ser prestadora, en mi caso soy afiliada a IOMA".
La situación genera una paradoja particularmente difícil de sostener: "Todas las consultas que tengo que hacer con mi hijo, a la pediatra y todo, tengo que pagar todo particular”.
Para ella, esto demuestra que el conflicto excede una demora administrativa o un inconveniente puntual. "Están pasando cosas que son una barbaridad a nivel masivo", sostuvo.
Por eso, la protesta busca también poner el foco sobre situaciones que, según los manifestantes, no pueden resolverse caso por caso: "Es la idea de una convocatoria masiva y que se pueda resolver algo macro, no micro, no la individualidad de cada problema de cada uno".

El malestar también tiene como antecedente casos individuales que generaron fuerte impacto entre afiliados.
Uno de ellos fue relatado semanas atrás por Soledad, hija de Silvia Nancy González, una mujer de 56 años que falleció luego de atravesar un complejo proceso de internaciones, derivaciones y búsqueda de una cama de mayor complejidad.
Según el relato de su hija a este medio, Silvia sufrió un infarto en Mar del Plata y posteriormente atravesó distintas dificultades vinculadas con su atención y traslado. Finalmente fue derivada a La Plata, donde murió el 30 de abril.
Soledad cuestionó públicamente las decisiones adoptadas durante el proceso y sostuvo que su madre no recibió la atención que necesitaba. También relató que, posteriormente, ella misma tuvo dificultades para acceder a un estudio médico que permaneció durante semanas en auditoría.
El caso fue presentado como un reclamo particular y las responsabilidades que pudieran corresponder deberán ser determinadas por las autoridades competentes y, eventualmente, por la Justicia. Pero para quienes ahora convocan a la movilización, historias como esta forman parte de un problema más amplio.