La salud del rey Harald V volvió a generar preocupación en Noruega. La Casa Real informó este domingo que el estado del monarca empeoró durante el fin de semana mientras permanece internado en Oslo y confirmó que los médicos detectaron una infección bacteriana en el torrente sanguíneo.
El soberano, de 89 años, recibe tratamiento con antibióticos y respondió favorablemente a la medicación. Pese al deterioro registrado en los últimos días, su condición se encuentra estable.
Harald había ingresado al Hospital Nacional de Oslo el lunes por complicaciones vinculadas con una anemia hemolítica, un trastorno en el que los glóbulos rojos son destruidos más rápidamente de lo que el organismo puede reemplazarlos. Los médicos iniciaron un tratamiento con cortisona y la acumulación de líquidos hizo necesaria su hospitalización.
La nueva infección prolonga un período de licencia médica en el que el rey permanece apartado de sus responsabilidades constitucionales.
Mientras Harald no pueda desempeñar sus tareas, el príncipe heredero Haakon, de 53 años, actúa como regente. La sustitución está prevista dentro del funcionamiento habitual de la monarquía noruega cuando el soberano se encuentra enfermo o fuera del país.

En esa condición, Haakon puede presidir el Consejo de Estado y desarrollar las funciones constitucionales correspondientes al jefe de Estado. Su agenda de los próximos días ya aparece oficialmente bajo el título de príncipe heredero regente.
Haakon es el primero en la línea de sucesión. Detrás se encuentra su hija mayor, la princesa Ingrid Alexandra, por lo que un eventual cambio de reinado colocaría a una nueva generación al frente de una de las monarquías más antiguas de Europa.
Harald nació el 21 de febrero de 1937 y ocupa el trono desde 1991, tras la muerte de su padre, Olav V. En los últimos años atravesó distintas complicaciones médicas que obligaron en varias oportunidades a que Haakon asumiera temporalmente la regencia.

En 2024 sufrió una infección durante unas vacaciones en Malasia y debió recibir allí un marcapasos temporal antes de ser trasladado nuevamente a Noruega. Posteriormente se le implantó un dispositivo permanente. Este año también había requerido atención hospitalaria durante una estadía en las Islas Canarias.
La situación ocurre además durante un período particularmente sensible para la familia heredera. Mette-Marit, esposa de Haakon, recibió en junio un trasplante de pulmón después del deterioro de la fibrosis pulmonar que padecía desde hacía años y fue dada de alta en julio.
Por el momento, no existe ningún anuncio sobre una abdicación ni sobre un cambio definitivo en la jefatura del Estado. Harald V continúa siendo rey de Noruega, mientras Haakon ejerce temporalmente sus atribuciones.
La atención permanece ahora concentrada en la evolución del tratamiento contra la infección y en cuándo el monarca podrá retomar sus funciones después de una nueva complicación médica que volvió a colocar el futuro de la Corona noruega bajo observación.