24/08/2026 - Edición Nº1294

Internacionales

Exploración soviética

Luna 11 partió hace 60 años para investigar la composición del satélite

24/08/2026 | La sonda completó 277 órbitas y estudió gravedad, radiación y meteoritos, aunque una falla impidió obtener las fotografías previstas.



La Unión Soviética lanzó Luna 11 desde el cosmódromo de Baikonur el 24 de agosto de 1966. La nave no tripulada viajó durante tres días y entró en órbita alrededor de la Luna, donde completó 277 vueltas antes de que su suministro eléctrico se agotara a comienzos de octubre.

La misión perteneció a una etapa de competencia espacial particularmente intensa. Apenas dos semanas antes había despegado Lunar Orbiter 1, la primera nave estadounidense que consiguió rodear el satélite. Moscú ya había alcanzado ese objetivo en abril con Luna 10 y buscaba ampliar rápidamente el conocimiento necesario para futuras operaciones.

Un laboratorio orbital

Luna 11 transportaba instrumentos destinados a medir emisiones de rayos gamma y X, estudiar anomalías gravitatorias, registrar radiación, observar corrientes de meteoritos y analizar la temperatura de la superficie. Esos datos ayudaban a comprender la composición lunar y, al mismo tiempo, a diseñar vehículos capaces de aterrizar o desplazarse sin riesgos desconocidos.

La sonda también llevaba una cámara fotográfica basada en película. El material debía exponerse, revelarse automáticamente dentro de la nave, escanearse y transmitirse por radio. El sistema representaba una notable combinación de fotografía química y comunicación electrónica desarrollada antes de los sensores digitales modernos.

Sin embargo, las imágenes no pudieron obtenerse. Un objeto extraño quedó alojado en la boquilla de uno de los propulsores de control y evitó que la nave mantuviera correctamente su orientación hacia la superficie. Los demás instrumentos funcionaron y enviaron 137 transmisiones científicas hasta el final de la misión.


Diseño de las sondas Luna 11 y Luna 12, desarrolladas por la Unión Soviética para estudiar la superficie y el entorno lunar desde la órbita mediante cámaras e instrumentos científicos.

El programa Luna acumuló varios hitos. Luna 2 fue en 1959 el primer objeto humano que alcanzó otro cuerpo celeste; Luna 3 fotografió la cara oculta; Luna 9 realizó el primer alunizaje suave y Luna 10 se convirtió en el primer satélite artificial de la Luna. Más tarde llegarían vehículos Lunojod y misiones automáticas capaces de traer suelo a la Tierra.

Cada nave cumplía objetivos propios, pero también probaba componentes para el siguiente paso. En Luna 11 se evaluó incluso el funcionamiento de engranajes dentro del vacío, una experiencia útil para preparar los futuros exploradores móviles soviéticos.


La Tierra aparece sobre el horizonte lunar en una histórica fotografía tomada por Lunar Orbiter 1 en agosto de 1966.

La carrera espacial suele recordarse mediante éxitos espectaculares, aunque avanzó también gracias a misiones parcialmente logradas. La cámara falló, pero los detectores científicos continuaron trabajando. Esa combinación permitió identificar problemas técnicos sin perder por completo el valor del viaje.

Sesenta años después, los orbitadores siguen siendo esenciales para elegir lugares de aterrizaje, crear mapas y mantener comunicaciones. Luna 11 demostró que explorar no siempre significa tocar la superficie: rodear otro mundo puede revelar su gravedad, su ambiente y los peligros que esperan a quienes intenten descender.