La megafusión entre Paramount y Warner Bros. Discovery (WBD) sumó un nuevo capítulo. El fiscal general de California, Rob Bonta, decidió cancelar la reunión de negociación de acuerdo que estaba programada para este lunes con la cúpula de Paramount Skydance. La decisión se tomó de manera abrupta luego de que trascendieran a la prensa detalles sobre los encuentros preliminares sostenidos a finales de la semana pasada, lo que generó un profundo malestar en las autoridades estatales.
En un comunicado emitido a última hora del domingo, el fiscal Bonta fundamentó la suspensión señalando la falta de seriedad de la compañía demandada. "Paramount no solo filtró el presunto contenido de las conversaciones de conciliación, sino que distorsionó estas discusiones, demostrando una falta de buena fe", manifestó el funcionario. Asimismo, Bonta dejó en claro las condiciones para retomar el diálogo: "Tan pronto como Paramount deje de jugar e interactúe sinceramente, mi oficina estará encantada de reunirse nuevamente".
El choque se produce en el marco de la demanda antimonopolio presentada en julio por una coalición de 12 fiscales generales estatales para frenar la adquisición de WBD por parte de Paramount, un acuerdo valuado en 111 mil millones de dólares. Entre las exigencias de los fiscales para considerar un pacto extrajudicial figuran "remedios estructurales" severos, como la venta de varios canales de televisión por cable de WBD y garantías para que ambas entidades operen como estudios independientes, limitando el poder del director ejecutivo David Ellison.
La postura de Ellison respecto a estas condiciones es de firme rechazo, lo que ha elevado el tono del conflicto más allá de los tribunales. Desde la fiscalía se acusa al estudio de recurrir al "chantaje" tras la filtración de amenazas sobre trasladar las operaciones de Paramount Skydance fuera de California (hacia estados como Georgia, Texas o Tennessee) si el conflicto no se resuelve antes del 1 de octubre. Por su parte, la empresa ha solicitado al tribunal que exija a los estados demandantes una fianza de 1.880 millones de dólares para cubrir los costos financieros derivados del retraso de la transacción.
El impacto del litigio también golpea de lleno la economía de la región de Los Ángeles. Informes presentados ante las autoridades locales estiman que el freno a la fusión o una reestructuración drástica podría costar alrededor de 4.500 empleos directos en la industria del cine y la televisión. Evaluaciones del Departamento de Oportunidades Económicas del Condado de Los Ángeles advierten que la enorme carga de deuda del nuevo gigante corporativo podría arrasar con miles de puestos indirectos, reduciendo ingresos fiscales por más de 500 millones de dólares.
A partir del 1 de octubre, Paramount deberá pagar una tarifa de penalización diaria de aproximadamente 7 millones de dólares a sus accionistas si la compra no se concreta. Salvo que ambas partes logren destrabar el conflicto político y legal en las próximas semanas, la disputa antimonopolio quedará en manos de la jueza federal Araceli Martínez-Olguín en el juicio fijado para el 2 de marzo de 2027.