26/08/2026 - Edición Nº1296

Policiales

Cómo sigue la causa

Caso Diego Fernández Lima: los testigos reservados y las nuevas pistas que analiza la Justicia

26/08/2026 | La investigación por la muerte del adolescente de 16 años sumó testimonios que buscan reconstruir qué ocurrió en 1984.



A más de cuatro décadas de la desaparición de Diego Fernández Lima, la investigación que se activó tras el hallazgo de sus restos avanza ahora sobre testimonios y nuevas líneas que buscan responder la pregunta que todavía permanece abierta: qué ocurrió con el adolescente de 16 años y quiénes participaron de su muerte y posterior ocultamiento.

Entre las medidas que adquirieron relevancia aparecen las declaraciones de dos testigos de identidad reservada, cuyos aportes ya están en manos de los investigadores. Parte de esa información remite a una conversación que habría ocurrido muchos años después de la desaparición y en la que se habrían revelado detalles sobre lo sucedido con un compañero de colegio.

La existencia de esos testimonios fue confirmada por Javier Fernández Lima, hermano de Diego, durante una entrevista con NewsDigitales. Aunque evitó revelar aspectos que permanecen bajo investigación, explicó que ambos declararon formalmente y que sus dichos abrieron líneas que ahora deberán ser corroboradas.

Uno de los relatos tiene como escenario un asado realizado varios años después de 1984. Según la información aportada por Javier, los testigos dijeron haber escuchado allí a un hombre —del que recordaban que tenía un apellido de origen alemán— contar detalles acerca de lo que le habría ocurrido a un compañero de colegio de su hijo.

El dato adquiere relevancia porque los restos de Diego fueron encontrados enterrados en un terreno que pertenecía a la familia de Cristian Graf, compañero suyo en el colegio.

Sin embargo, la identidad de la persona que habría realizado aquel relato y el alcance real de sus dichos son cuestiones que la investigación deberá establecer. El propio Javier evitó atribuir esa conversación directamente a un integrante determinado de la familia Graf y aclaró que existen aspectos del testimonio que no puede hacer públicos.

Una hipótesis sobre cómo Diego habría llegado hasta la casa

Otra de las cuestiones que intenta reconstruir la investigación es cómo llegó Diego al lugar donde finalmente fueron encontrados sus restos. Entre las hipótesis mencionadas en torno al expediente aparece la posibilidad de que el adolescente haya sido llevado mediante un engaño. Una de las versiones habla de la utilización de una chica como señuelo para conseguir que fuera hasta allí.

Por el momento, se trata de una línea bajo análisis y no de una mecánica acreditada del hecho. Javier explicó que existen testimonios que actualmente están siendo sometidos a verificación y que incluso se analiza si alguno pudo contener información falsa destinada a desviar la investigación.

Los testimonios vinculados a los scouts

Los investigadores también cuentan con declaraciones referidas a personas que compartían actividades de scouts con Graf. Según la información que maneja la familia Fernández Lima, algunos de esos testimonios mencionan a un pequeño grupo de jóvenes que recogía animales muertos y realizaba experiencias con ácido hasta dejar los huesos.

Javier hizo referencia a esas declaraciones durante la entrevista, aunque sin precisar quién habría realizado concretamente esas prácticas ni qué eventual relación podrían tener con la muerte de su hermano.

La relevancia que pueda adquirir dependerá de que los investigadores consigan determinar quiénes integraban aquel grupo, qué actividades realizaban efectivamente y si existe algún vínculo comprobable con las circunstancias en las que fue ocultado el cuerpo.

Las declaraciones que reclama la familia

La familia de Diego también busca que la investigación avance sobre quienes vivían en la propiedad en 1984. Javier señaló que existen pedidos para que sean convocadas distintas integrantes de la familia Graf, entre ellas la hermana de Cristian, su madre y una prima.

La hermana tenía alrededor de 18 años al momento de la desaparición de Diego y, según la reconstrucción familiar mencionada durante la entrevista, posteriormente dejó aquella vivienda. Javier sostuvo que esperan que la Justicia pueda tomarle declaración, al igual que a las otras mujeres.

El planteo de la familia parte de una pregunta concreta: qué pudieron advertir quienes habitaban la casa durante el período en que el cuerpo permaneció enterrado en el terreno.

Eso no implica, por sí mismo, atribuirles participación en el crimen ni conocimiento sobre su ejecución. El objetivo de las medidas reclamadas es determinar si pueden aportar información sobre movimientos, modificaciones en el terreno u otras circunstancias ocurridas después de la desaparición.

Javier asegura que no intentó contactar personalmente a ninguna de ellas. “Yo le apuesto cien por ciento a la Justicia”, explicó. Su posición, insiste, es que cualquier respuesta debe surgir de la investigación judicial y no de una confrontación entre las familias.

Una investigación que intenta reconstruir 1984

Los nuevos testimonios aparecen después del giro que experimentó el caso en mayo de 2025. Hasta entonces, Diego Fernández Lima era un adolescente desaparecido desde hacía más de cuatro décadas. El hallazgo de sus restos permitió determinar que había sido asesinado y abrió una investigación destinada a establecer cómo ocurrió el crimen.

Ahora el desafío es reconstruir una secuencia que permaneció oculta durante 41 años.

Los dos testigos de identidad reservada, los testimonios vinculados con el entorno de Graf, la hipótesis sobre la llegada de Diego hasta el lugar y las declaraciones que todavía reclama su familia forman parte de ese rompecabezas.

Javier sostiene que todavía puede haber personas que conserven información relevante. Por eso hizo un pedido específico durante la entrevista: que quienes sepan algo no se limiten a comunicarse con él o a escribirle por las redes sociales (@javoferlima en instagram), sino que se presenten ante la fiscalía.

“Que me lo digan a mí, yo lo quiero saber, pero lo tiene que saber la Justicia más que yo”, afirmó. Después de cuatro décadas, el problema de la investigación ya no es encontrar a Diego. Es conseguir que los recuerdos, testimonios y nuevas pistas permitan reconstruir qué pasó antes de que su cuerpo terminara enterrado en aquel terreno.