24/08/2026 - Edición Nº1294

Deportes


Circuito ATP

La historia de Guido Justo: dejó el circuito, dio clases de tenis y jugará el US Open

24/08/2026 | A los 28 años, Guido Justo cumplirá en Nueva York el sueño de disputar por primera vez un torneo de Grand Slam.



Durante un tiempo, Guido Justo pensó que el tenis profesional había quedado atrás. Después de la pandemia, se alejó parcialmente del circuito, comenzó a dar clases de tenis en Adrogué, Buenos Aires, y atravesó un período marcado por la tristeza, la ansiedad y los ataques de pánico.

“Empezaba a sentir tristeza. De no estar bien, de extrañar, de querer volverme de los viajes. Terminé teniendo ataques de pánico, mucha ansiedad, mucho miedo. Y eso fue un poco lo que me dijo: ‘hasta acá’”, contó en exclusiva a la Asociación Argentina de Tenis (AAT).

Las largas giras, los viajes lejos del país y la pandemia habían contribuido al desgaste, y a su decisión de alejarse del tenis profesional. El deporte, que durante años había sido una obligación, dejó de generar el mismo deseo. La terapia y el trabajo sobre sus propios miedos fueron parte de un proceso que le permitió recuperar las ganas de competir.

Volver a empezar desde abajo

El regreso no fue inmediato ni sencillo. Justo reconstruyó su carrera de manera progresiva y volvió a competir desde los torneos más pequeños del circuito. Con el paso del tiempo, el tenis comenzó a ser una elección y no una obligación. Las ganas de competir volvieron a aparecer y se reencontraron con una persona más madura y decidida.

La aparición de nuevas competencias en Argentina y Sudamérica también modificó su escenario. Antes del Challenger de Tigre, había disputado 62 torneos consecutivos en Sudamérica. Fueron casi tres años sin salir del continente, con participaciones en torneos M15, M25 y ATP Challenger.

Cuatro años antes, si alguien le hubiera preguntado por sus posibilidades de ganar un Challenger, probablemente su respuesta habría sido una sola palabra: “Imposible”. Pero aquello que parecía imposible dejó de serlo y se convirtió en realidad. Más de 1200 días le llevó pasar del top 1000 al top 300 del ranking mundial. En febrero de 2026 consiguió el primer título Challenger de su carrera al consagrarse campeón del AAT Challenger IEB de Tigre.

El triunfo significó mucho más que un trofeo. También confirmó que el regreso podía convertirse en una nueva etapa de su carrera. Su actuación en el torneo le permitió acceder a su mejor ranking en toda su carrera hasta el momento: El #223 del mundo. Actualmente se encuentra en el puesto #229 y su meta es poder seguir subiendo en él.

El sueño del Grand Slam

El título en Tigre potenció sus objetivos. Con la posibilidad de volver a competir al máximo nivel, Justo puso la mirada en un desafío que alguna vez había parecido lejano: jugar la clasificación de un Grand Slam. “Mi próximo desafío es jugar la qualy de los Grand Slam. Mis objetivos son los que dependen puramente de mí y no de resultados, como jugar más de 30 semanas al año y estar bien de cabeza”, explicó.

El objetivo finalmente se convirtió en realidad: a los 28 años, Justo jugará por primera vez un Grand Slam. Su próxima parada será Nueva York, donde disputará el US Open y tendrá como rival en su debut al francés Hugo Gaston.

El camino hasta allí estuvo lejos de ser lineal. Hubo una salida del circuito, una incursión en clases de tenis en un club de Adrogué, viajes que dejaron de ser deseados, ataques de pánico, terapia y una reconstrucción desde los niveles más bajos de la competencia para volver más fuerte.

Ahora, aquello que alguna vez definió como “imposible” está a punto de convertirse en realidad en la ciudad neoyorkina donde se disputará uno de los cuatro torneos más importantes del año en el circuito. Y esta oportunidad, el tenis vuelve a ser una elección, no una obligación ni un deber ser.