El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, firmó este lunes a las 13 en la Casa Rosada los convenios que le pasan a la provincia el manejo de las rutas nacionales 22 y 151 y del Tren del Valle. Lo acompañaron el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y el ministro de Economía, Luis Caputo.
Son unos 508 kilómetros de asfalto y un tren que usan todos los días miles de personas en el Alto Valle.
"Es un día histórico para la provincia", dijo Weretilneck. Pero nada de eso cambia mañana.
Falta bastante. El papel que se firmó es un convenio marco y todavía tiene que pasar por dos filtros.
Primero, la Legislatura de Río Negro tiene que aprobarlo por ley.

Recién desde ese momento empiezan a correr 60 días en los que Vialidad Nacional sigue siendo la responsable del mantenimiento.
Cuando termine ese plazo, la provincia solo va a poder trabajar en lo que llaman "traza liberada": los tramos donde no hay contratos nacionales en curso. El traspaso será de a pedazos, tramo por tramo.
Mientras tanto, Vialidad Rionegrina prepara pliegos y licitaciones. "Vamos a empezar a emprolijar las rutas, ponerlas en condiciones de seguridad", dijo el ministro de Obras Públicas rionegrino, Alejandro Echarren.

La provincia ya eligió por dónde arranca:
La primera etapa apunta a recuperar unos 305 kilómetros: calzadas, banquinas, señalización y seguridad vial.
Hay seis contratos abiertos sobre distintos sectores.
Río Negro podría asumir dos enseguida: la Ruta 151 entre los kilómetros 3 y 109, y la rotonda de Choele Choel.
Los otros cuatro tiene que rescindirlos o regularizarlos el Gobierno nacional. Uno es el tramo entre Cervantes y el puente ferrocarretero.
RÍO NEGRO SE HACE CARGO DE LAS RUTAS 22 Y 151 Y DEL TREN DEL VALLE
— Alberto Weretilneck (@Weretilneck) August 24, 2026
Hoy dimos un paso enorme para Río Negro. Junto al jefe de Gabinete de Ministros, @diegosantilli y al ministro de Economía, @LuisCaputoAR firmamos los convenios para avanzar en la gestión de las rutas nacionales… pic.twitter.com/LUYSYdj5rL
Nación pasa la responsabilidad, no el dinero. "La transferencia de las rutas es sin recursos", advirtió Echarren.
Río Negro va a financiar las obras con un crédito de hasta 60 millones de dólares que gestiona con Fonplata, un Banco de Desarrollo conformado por cinco países: Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay.
En cambio, los dos ingresos que generan las rutas siguen siendo nacionales:
Todavía no está decidido, pero el acuerdo lo permite.

El convenio contempla una eventual concesión con cobro de peajes, dentro del Decreto 253/2026, la norma con la que el gobierno de Javier Milei habilitó a las provincias a concesionar rutas nacionales. Esa norma alcanza a nueve provincias y exige que lo recaudado en un tramo se use solo en ese tramo.
Por ahora no es el camino elegido: las primeras obras salen del crédito, no del bolsillo del que maneja.
"No es una decisión para este momento. Primero tenemos que sacar las rutas de esta situación de abandono y después discutir cómo se financia su mantenimiento", explicó Echarren.
El convenio fija hasta 120 días de transición. La operación provincial arranca formalmente con la firma del Acta de Inicio Efectivo, a cargo de Tren Patagónico.

La planificación toma como referencia el corredor Chichinales–Cipolletti: 93,8 kilómetros y 13 estaciones. Primero se sostiene el recorrido hasta Cipolletti, después se extiende a Roca y más adelante a Chichinales.
Tren Patagónico ya licitó obras por unos $1.000 millones para reparar tres formaciones triples, con más capacidad que las actuales. Weretilneck calculó "no menos de 90 días" para recuperar el material rodante.
El Gobierno de Río Negro presenta los dos acuerdos ante los intendentes a las 14, en el Centro Cultural Cipolletti.
La cesión de las rutas rige por 20 años.