Julieta Díaz sorprendió al compartir una parte íntima de su historia personal que hasta ahora había permanecido prácticamente en reserva. Durante una entrevista en el podcast Lesboteca, la actriz recordó que a los 17 años se había enamorado de una compañera de trabajo, aunque en aquel momento no logró identificar con claridad qué era lo que sentía.
Díaz contó que aquella joven, apenas dos años mayor que ella, se convirtió rápidamente en una de las personas que más admiraba dentro del ambiente artístico. “Ella tenía un sentido del humor alucinante, era muy inteligente, era brillante como actriz, tenía un estar en la escena increíble, tenía mucha presencia”, recordó la actriz al describir a aquella compañera.
La relación entre ambas se construyó principalmente desde la amistad y el trabajo. Sin embargo, con el paso del tiempo, Díaz comenzó a reinterpretar algunos recuerdos de aquella época y a preguntarse si detrás de esa admiración existía también un sentimiento amoroso. “Era mi preferida, era la que más me gustaba cómo actuaba y era mi mejor amiga del equipo de laburo”, explicó.
La actriz recordó incluso momentos que compartieron fuera del ámbito laboral. En particular, mencionó una visita a la casa de su compañera en la que estuvieron solas. “Tengo un recuerdo muy vivido de estar en la casa con ella, las dos, y algo como de una excitación, pero no había una cosa del deseo de decir ‘Necesito besarla, necesito tocarla’”, relató.
Con la mirada que le permite el paso del tiempo, Díaz reconoció que quizás durante su adolescencia no pudo registrar completamente lo que le sucedía. “Yo siento que ahora quizás me lo reprimí y en ese momento sí lo sentía... No lo sé, pero en ese momento era como una cosa más platónica”, reflexionó.
Con el paso de los años, ambas tomaron caminos diferentes. Sin embargo, cada vez que coincidían, Julieta aseguró que permanecía intacto el cariño que había existido durante su juventud. Tres décadas después de aquel enamoramiento, volvieron a encontrarse en un contexto completamente diferente.
Díaz explicó que, a lo largo de su vida, había tenido relaciones con hombres y fue madre en 2014 junto a Brent Federighi. Sin embargo, también reconoció que siempre había tenido la certeza de que en algún momento podía enamorarse de una mujer. “Yo siempre decía que sabía que en algún momento iba a estar con una mujer, pero no es que necesitaba probar. Tenía la certeza de que me va a gustar, no es que tenía curiosidad”, contó.
El reencuentro con aquella actriz terminó dando lugar a un momento que, durante años, había permanecido únicamente en su imaginación.
Según relató Julieta, ambas compartieron una charla y tomaron grappamiel antes de que finalmente se produjera el beso que nunca había ocurrido cuando eran adolescentes. “Fue muy amoroso, muy hermoso”, describió Díaz al recordar aquel momento.

La experiencia, sin embargo, no derivó en una relación sexual ni en una pareja. Después de aquel encuentro, cada una continuó con su propia vida. Para la actriz, el valor de aquella experiencia estuvo justamente en poder conectar con una parte de sí misma que había quedado pendiente desde su adolescencia.
Díaz contó que no volvió a vivir una situación similar con otra mujer y que aquel episodio ocupó un lugar particular dentro de su historia personal.
Así, una fascinación que comenzó cuando tenía apenas 17 años terminó encontrando una forma de cierre tres décadas después, cuando ambas pudieron reencontrarse y convertir aquel sentimiento platónico en una experiencia real.