La muerte de Harald V produjo este viernes un cambio inmediato en la Corona noruega. Su hijo Haakon no necesitó una coronación, una votación ni una proclamación para sucederlo: se convirtió automáticamente en rey de Noruega en el mismo instante en que murió su padre, a las 06:35 en el Rikshospitalet de Oslo.
La sucesión puso fin a la regencia temporal que Haakon había ejercido durante la enfermedad de Harald. Horas después, durante un Consejo de Estado extraordinario en el Palacio Real, el nuevo monarca confirmó que reinará como Haakon VIII y que mantendrá el histórico lema “Alt for Norge” (“Todo por Noruega”), utilizado también por su padre, su abuelo y su bisabuelo.

Haakon VIII ya ejerce como jefe de Estado de manera definitiva. La regencia que había asumido durante las internaciones de Harald era solamente un reemplazo temporal; la muerte del monarca abrió formalmente un nuevo reinado.
El cambio también modificó inmediatamente la línea sucesoria. Ingrid Alexandra se convirtió en princesa heredera y quedó primera en el orden para suceder algún día a Haakon VIII. Detrás de ella se encuentra su hermano, el príncipe Sverre Magnus. La situación tiene además una particularidad constitucional: como Ingrid Alexandra ya es mayor de edad, deberá presentar por escrito un juramento ante el Storting, algo que no había ocurrido en ninguna transición reciente de la monarquía noruega.
Noruega no celebrará una coronación para Haakon VIII. El nuevo soberano deberá prestar juramento ante el Storting, el Parlamento noruego, y prometer que gobernará de acuerdo con la Constitución y las leyes. El juramento no lo convierte en rey: Haakon ya ocupa el trono desde el momento de la muerte de Harald V.
Con el ascenso de Haakon, Mette-Marit se convirtió en reina de Noruega, mientras que Ingrid Alexandra pasó a ser princesa heredera. La hija mayor del nuevo rey quedó primera en la línea sucesoria y se convierte desde ahora en la figura central de la próxima generación de la monarquía.
Noruega inició un período de duelo nacional que se extenderá hasta después del funeral de Harald V. Las instituciones estatales mantienen sus banderas a media asta y el Gobierno estableció pautas para los homenajes en todo el país. La fecha y los detalles completos de las exequias todavía deben ser comunicados oficialmente.

El antecedente más cercano es el de Olav V: su funeral se realizó en la catedral de Oslo y el cortejo terminó en la fortaleza de Akershus, donde fue sepultado en el Mausoleo Real.
La transición que durante años había sido explicada como una posibilidad ya se concretó. Noruega pasó de Harald V a Haakon VIII sin vacío de poder, Ingrid Alexandra se convirtió en heredera y el nuevo monarca inició formalmente su reinado. Los próximos pasos serán el juramento ante el Storting y las ceremonias vinculadas al duelo y al funeral de Harald V.