Un grupo de exfutbolistas de renombre internacional publicó una carta abierta en la que reclama cambios estructurales en la FIFA y cuestiona con dureza la conducción de Gianni Infantino al frente de la entidad.
El documento, difundido este lunes, marca uno de los desafíos públicos más contundentes que recibió el suizo desde su llegada al organismo. La lista de firmantes reúne a campeones del mundo y leyendas de distintas generaciones y regiones.
Según Reuters, firman los franceses Emmanuel Petit, Bixente Lizarazu y Robert Pires (campeones en 1998), el marfileño Didier Drogba, el argentino Juan Sebastián Verón, el peruano Claudio Pizarro, el togolés Emmanuel Adebayor, el francés Mikaël Silvestre y la inglesa Lucy Bronze, entre otros referentes del fútbol masculino y femenino.
Un dato clave: Silvestre integra el Players' Voice Panel, un organismo asesor creado por la propia FIFA. Su apoyo a esta movida evidencia que las críticas ya no llegan sólo desde afuera de la estructura de FIFA.
El texto es contundente y apunta directamente al liderazgo del suizo. "El cambio es necesario. El poder ha nublado la capacidad del actual liderazgo para distinguir entre sus propios intereses y lo que realmente es mejor para el fútbol. Los acontecimientos recientes han hecho imposible seguir guardando silencio. Ya basta", señala el documento.
Los firmantes también reclamaron mayor participación de los verdaderos protagonistas: "Durante demasiado tiempo hemos visto cómo se han tomado decisiones importantes sin consultar ni tener en cuenta a los jugadores, y sin considerar a los aficionados que sostienen este deporte".

La carta llegó tras la polémica generada por el proyecto de Infantino para permitir el ingreso de capitales privados en activos comerciales vinculados a los Mundiales.
La iniciativa provocó rechazo en la UEFA, cuyo presidente Aleksander Čeferin ya había manifestado su desacuerdo, y desató el despido del dirigente Kevin Lamour, uno de los que se había opuesto públicamente al plan dentro del organismo.
Más allá del rechazo puntual, el manifiesto exige un modelo más representativo y transparente, con mayor peso de futbolistas, exjugadores y aficionados en las decisiones que definen el rumbo del deporte.
Es, en los hechos, una alianza inédita entre figuras de distintas nacionalidades y camisetas, unidas en un mismo reclamo: recuperar el fútbol para quienes lo juegan y lo viven.