Una denuncia anónima sobre lo que ocurría puertas adentro de un departamento de Retiro fue el punto de partida de una investigación que terminó con el rescate de tres mujeres que, según la Justicia, eran explotadas sexualmente y amenazadas con armas de fuego para que atendieran a los clientes.
El operativo estuvo a cargo de agentes del Departamento Federal de Investigaciones (DFI) de la Policía Federal Argentina y alcanzó dos domicilios: el departamento donde presuntamente funcionaba el prostíbulo, sobre Marcelo T. de Alvear al 900, y una vivienda de Martín Coronado, en el partido bonaerense de Tres de Febrero.
La causa comenzó después de una comunicación a la Línea 145, destinada a recibir denuncias por casos de trata y explotación de personas. La información advertía sobre actividades prostibularias en un inmueble privado del barrio porteño de Retiro.

A partir de ese dato intervino el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N°5, a cargo de María Capuchetti, con la Secretaría N°9 de Federico Carlos Clero. La pesquisa quedó en manos del Departamento Trata de Personas de la PFA.
Las tareas realizadas por los investigadores permitieron establecer que en el departamento funcionaría un prostíbulo y señalaron como responsable a una mujer que se encargaba de administrar el lugar. Pero la pesquisa también puso el foco sobre su pareja.
De acuerdo con la investigación, el hombre cumplía funciones de seguridad y habría tenido un papel central en el sometimiento de las víctimas: está acusado de utilizar armas de fuego para intimidarlas y obligarlas a mantener relaciones sexuales con los clientes cuando se negaban a hacerlo.
El seguimiento del caso llevó además a los investigadores hasta una vivienda de Remedios de Escalada al 7000, en Martín Coronado, que sería utilizada por la pareja. La sospecha era que allí podían encontrarse las armas empleadas para las amenazas.
Con los elementos reunidos durante la pesquisa, la Justicia ordenó allanar simultáneamente los dos inmuebles.
En los procedimientos fueron rescatadas tres mujeres, que quedaron bajo la asistencia y contención del Programa Nacional de Rescate. También fueron identificados los dos sospechosos, ambos argentinos y mayores de edad.
Los allanamientos permitieron secuestrar una pistola calibre .22, una escopeta calibre .16, un rifle calibre 5,5 y distintas municiones. Los investigadores también encontraron cinco teléfonos celulares, una computadora, una tablet y un cuaderno con anotaciones que ahora serán analizados para reconstruir el funcionamiento del lugar.

Entre los elementos incautados había además dólares, 63 tarjetas, preservativos, un contrato de alquiler y documentación considerada de interés para la investigación.
La Justicia buscará determinar ahora el alcance de la actividad atribuida a la pareja, el destino del dinero y si existen otras personas vinculadas con la explotación. Los dos acusados quedaron a disposición del juzgado en una causa por infracción a la Ley 26.364 de prevención y sanción de la trata de personas.