El ministro de Salud de la provincia de Buenos Aires, Nicolás Kreplak, visitó este martes el Senado bonaerense para presentar y explicar los principales lineamientos de dos proyectos impulsados por el gobierno de Axel Kicillof: la creación del Sistema Integrado de Salud de la Provincia de Buenos Aires (SIPBA) y la conformación del Centro de Industria Farmacéutica Bonaerense, bajo la figura de una Sociedad Anónima con Participación Estatal Mayoritaria (SAPEM).
La exposición se produjo en un contexto de fuertes cuestionamientos opositores al funcionamiento de IOMA, la obra social de los empleados públicos bonaerenses, y mientras afiliados, familias de personas con discapacidad y prestadores realizaban una movilización y acampe frente a la sede central del organismo en La Plata.
Antes de la reunión informativa, Kreplak fue recibido por la vicegobernadora y presidenta de la Cámara de Senadores, Verónica Magario. Luego participó de la reunión de la Comisión de Salud Pública, presidida por el senador de Fuerza Patria Pedro Borgini, donde respondió preguntas y expuso los fundamentos de las iniciativas oficiales.
Uno de los ejes centrales de la presentación fue el proyecto para crear el Sistema Integrado de Salud de la Provincia de Buenos Aires (SIPBA).
Según explicó Kreplak, la iniciativa busca establecer una nueva estructura institucional para coordinar las políticas sanitarias provinciales y articular los distintos niveles de atención. El ministro defendió la propuesta como una reforma de largo plazo y aseguró que no apunta a resolver las necesidades de una administración en particular.
"Estos proyectos no son para beneficiar a una gestión. Estamos pensando un sistema de salud a largo plazo", sostuvo.
En esa línea, afirmó que el proyecto pretende aprovechar el trabajo desarrollado durante años por la Provincia y los municipios para establecer "una nueva base institucional, con reglas más dinámicas y estructuras sólidas, sin aumentar el presupuesto ni el gasto".
Kreplak también sostuvo que la reforma está alineada con estándares internacionales de organización sanitaria.
La iniciativa, sin embargo, generó reparos entre sectores de la oposición, especialmente por el alcance de las nuevas atribuciones que tendría el Ministerio de Salud bonaerense y por el equilibrio entre la Provincia, los municipios y los prestadores privados.
El segundo proyecto presentado por Kreplak apunta a crear el Centro de Industria Farmacéutica Bonaerense como una SAPEM, es decir, una sociedad anónima con participación estatal mayoritaria.
La propuesta contempla la producción, comercialización y distribución de medicamentos, vacunas e insumos médicos. El objetivo oficial es aumentar la capacidad de producción pública, reducir la dependencia de proveedores privados y disminuir los costos que afronta el Estado para abastecer al sistema sanitario.
La iniciativa también busca utilizar la capacidad estatal para intervenir sobre el mercado de medicamentos y garantizar el acceso a determinados productos considerados estratégicos.
El proyecto había perdido estado parlamentario en 2025 y fue nuevamente enviado por el gobierno de Kicillof al Senado bonaerense durante 2026. Ahora avanza en paralelo con la iniciativa de creación del SIPBA.
Frente a las críticas sobre la conveniencia de constituir una sociedad anónima estatal, Kreplak defendió el modelo. "Con respecto a la industria farmacéutica, no es que la Provincia sea ineficiente, como planteó algún senador. Ningún laboratorio público funciona por fuera del concepto de empresa; somos los únicos que operamos de manera diferente para garantizar el acceso", afirmó.
Más allá de los proyectos sanitarios, buena parte de las críticas opositoras durante la reunión estuvieron vinculadas con la situación de IOMA.
Los senadores del bloque Hechos, Marcelo Leguizamón y María Emilia Subiza, cuestionaron al ministro por el funcionamiento de la obra social provincial y reclamaron respuestas sobre problemas que, según plantearon, afectan a afiliados y prestadores.
Leguizamón recordó que durante una reunión realizada el 14 de mayo de 2024 Kreplak había planteado que regresaría al Senado acompañado por el entonces titular de IOMA, Homero Giles.
"Me había prometido que volvería a esta Casa con el titular del IOMA, Homero Giles, y todavía lo estamos esperando", le recriminó el senador.
El legislador también cuestionó que el gobierno provincial impulse nuevas estructuras mientras persisten dificultades en organismos y áreas que ya existen.
En particular, puso bajo la lupa el proyecto de la SAPEM farmacéutica y sostuvo que, en su opinión, el problema no necesariamente se resuelve con nuevas sociedades estatales. "Me sigue preocupando que digan que el sistema de salud es muy burocrático y que la alternativa sea la creación de una Sociedad Anónima", planteó.
Subiza fue todavía más crítica respecto del SIPBA. La senadora sostuvo que el proyecto podría otorgarle mayores facultades al Ministerio de Salud bonaerense en detrimento de los municipios y de los prestadores privados.
"Kreplak vino a presentar un proyecto para crear un sistema integrado provincial que le da más potestades y autoridad al Ministerio de Salud de la provincia en detrimento de los municipios y los privados", afirmó.
La legisladora vinculó ese planteo con la situación actual de IOMA y con las dificultades que atraviesan distintos establecimientos sanitarios.
"Con las evidencias claras del mal funcionamiento de IOMA y el estado crítico del Hospital San Felipe de San Nicolás, soy muy escéptica y pesimista respecto de la capacidad del Estado provincial de coordinar políticas sanitarias eficientes, por encima de los municipios", sostuvo.

El debate parlamentario coincidió con una jornada particularmente sensible para IOMA. Este martes, familias de personas con discapacidad, afiliados y prestadores de distintos puntos de la provincia se concentraron frente a la sede central de la obra social en La Plata para reclamar por demoras en pagos, reintegros, autorizaciones, medicamentos y tratamientos.
Los organizadores convocaron a una movilización y acampe por tiempo indefinido y remarcaron que el reclamo no se limita a una ciudad o a casos individuales.
Entre los participantes se encuentran afiliados, prestadores, acompañantes terapéuticos y profesionales vinculados con tratamientos y prestaciones para personas con discapacidad.
Los manifestantes sostienen que las dificultades administrativas de IOMA tienen consecuencias concretas sobre la continuidad de tratamientos y la atención médica. También cuestionan los tiempos de pago a prestadores, una situación que, según denuncian, termina repercutiendo sobre los propios afiliados.