25/08/2026 - Edición Nº1295

Judiciales

En una escuela de Trelew

La acusaron de abusar de tres alumnos y fue absuelta: qué descubrió la Justicia en los relatos

25/08/2026 | La jueza María Tolomei cuestionó la investigación y consideró que los relatos de los menores habían sido “contaminados”.



Después de semanas de juicio y de una acusación por tres presuntos abusos sexuales contra alumnos de segundo grado, la docente Roxana Ortega fue absuelta este lunes por la Justicia de Chubut. Al explicar su decisión, la jueza María Tolomei apuntó directamente contra dos aspectos centrales del caso: sostuvo que los relatos de los chicos estuvieron “contaminados” y cuestionó que la Fiscalía hubiera llevado adelante una acusación “sin pruebas sólidas”.

El veredicto cerró, al menos en esta instancia, un proceso en el que se intentó determinar qué había ocurrido durante los recreos de la Escuela 201 “Atilio Viglione”, de Trelew. Era precisamente en esos momentos cuando, según la hipótesis acusatoria, Ortega habría quedado dentro de las aulas con algunos alumnos y cometido los abusos.

La docente negó desde el comienzo los hechos y llegó en libertad al debate oral, que había comenzado el 3 de agosto. Su defensa, encabezada por Facundo Bonavitta y Oscar Romero, concentró buena parte de su estrategia en discutir si los episodios podían haber sucedido de la manera descripta en la acusación.

Qué pasaba durante los recreos

Para intentar responder ese interrogante, los defensores llevaron al juicio a más de 50 testigos. Frente al tribunal declararon docentes, directivos, supervisores, auxiliares y porteros que conocían la dinámica cotidiana del establecimiento.

Los testimonios buscaron reconstruir especialmente cómo se organizaban los recreos. Según expusieron, los chicos salían de las aulas acompañados por los docentes, que luego se distribuían en distintos puntos de la escuela para controlar a los estudiantes.

Ese esquema era relevante porque la acusación ubicaba los presuntos abusos precisamente dentro de las aulas y mientras el resto de los alumnos se encontraba en el patio.

A esa reconstrucción se sumaron los testimonios de dos trabajadores que tenían a su cargo la merienda. Según había explicado la defensa durante el proceso, ambos recorrían los salones para retirar tazas y paneras una vez iniciado el recreo y aseguraron que nunca habían encontrado personas dentro de las aulas en esos momentos.

Para los abogados de Ortega, esas declaraciones permitían poner en duda uno de los pilares de la imputación: que la docente hubiera podido permanecer a solas con los chicos en los lugares y horarios señalados.

Las críticas de la jueza

Al momento de comunicar la absolución, Tolomei no se limitó a señalar que no se había alcanzado el grado de certeza necesario para una condena. La magistrada cuestionó la calidad de la prueba sobre la que se había construido la imputación.

En ese sentido, sostuvo que “los relatos estuvieron contaminados”, en referencia a las declaraciones de los menores, y consideró que la Fiscalía había sostenido una acusación “sin pruebas sólidas”.

Ortega había llegado al debate imputada como autora de tres hechos de abuso sexual simple agravado por su condición de encargada de la educación de los menores, todos ellos en concurso real.

La docente había permanecido cinco días detenida después de que se conocieran las denuncias. Posteriormente cumplió durante algunos meses arresto domiciliario y finalmente recuperó la libertad, condición en la que atravesó el juicio que este lunes terminó con su absolución.