Con el objetivo de avanzar en la transición ecológica y modernizar el transporte público, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires junto al Banco Ciudad pusieron en marcha una línea de financiamiento preferencial para que propietarios de taxis puedan adquirir unidades cero kilómetro 100% eléctricas o híbridas enchufables.
La propuesta busca renovar progresivamente la flota de unos 18.000 taxímetros que circulan por la Capital Federal. Actualmente, el transporte representa el 31% de las emisiones totales de gases de efecto invernadero en el ámbito porteño, por lo que la iniciativa apunta a reducir de forma directa la huella de carbono urbana.
Durante un encuentro con choferes que ya incorporaron los primeros vehículos eléctricos mediante este sistema, el Jefe de Gobierno, Jorge Macri, manifestó: “Hace un tiempo definimos la necesidad de ir hacia una transición eléctrica en el transporte público y también en el taxi. Por eso, creamos una línea de crédito especial en el Banco Ciudad con una tasa preferencial. Los taxistas lo valoran: tienen un ahorro importante que les permite pagar la cuota sin costo”.
En esa misma línea, el mandatario porteño completó: “Con los nuevos taxis eléctricos, el e-Bus del Casco Histórico y el TramBus, la movilidad en Buenos Aires se está poniendo a la altura de las grandes capitales del mundo. Y a partir de 2027 el 30% de la flota de colectivos funcionará con energía limpia”.
Por su parte, el presidente del Banco Ciudad, Guillermo A. Laje, destacó las herramientas financieras orientadas a la sustentabilidad ambiental y remarcó la accesibilidad de estos préstamos blandos, diseñados para facilitar la adopción de tecnologías eficientes y generar un impacto positivo en la economía diaria del conductor.

Los créditos prendarios ofrecen un monto de hasta $28.000.000 con un plazo de devolución de hasta 48 meses. Cuentan con un subsidio en la tasa de interés por parte del Gobierno porteño que fija la Tasa Nominal Anual (TNA) en un 20%. Con estas condiciones, la cuota inicial para el monto máximo alcanza los $808.000, cubriendo hasta el 70% del valor total de la unidad.
Para acceder al préstamo, la entidad exige una relación cuota/ingreso del 30%, contemplando la situación tributaria y antigüedad del solicitante (con posibilidad de sumar ingresos adicionales). Entre la documentación requerida se solicita:
Factura proforma del vehículo.
Licencia de taxi vigente con un mínimo de dos años de antigüedad.
Demostración de ingresos con al menos un año de inscripción como monotributista o trabajador independiente.
El trámite se gestiona de manera digital a través del sitio oficial del Banco Ciudad.

Más allá del aspecto crediticio, el recambio hacia la movilidad eléctrica supone una ventaja operativa sustancial. Según los datos oficiales, el gasto de carga representa apenas el 20% del costo que demanda un vehículo a nafta o a GNC para realizar un mismo recorrido. Las unidades homologadas ofrecen una autonomía de entre 380 y 400 kilómetros por carga, cifra que supera ampliamente el promedio diario de 220 kilómetros que realiza un taxi en la Ciudad.
A esto se suma una reducción importante en los costos de mantenimiento mecánico: un motor eléctrico posee alrededor de 40 piezas móviles frente a las 450 de un motor de combustión tradicional.
En materia impositiva, la Ciudad otorga beneficios específicos en el impuesto a la patente. Los vehículos 100% eléctricos cuentan con una exención permanente del 100%. En el caso de las unidades híbridas, quedan exentas durante los primeros dos años, pasando luego por un esquema de reducciones progresivas del 60%, 40% y 20% en los años subsiguientes (para unidades con valuación fiscal superior a $60 millones, la exención aplica durante los primeros 12 meses).