Antibióticos, analgésicos, antiinflamatorios y cremas cuya comercialización requiere controles sanitarios eran ofrecidos en distintos puestos de una feria de González Catán. La maniobra quedó bajo investigación de la Justicia Federal y derivó en una serie de allanamientos en el oeste del conurbano bonaerense, donde fueron identificadas nueve personas y se secuestró una importante cantidad de medicamentos.
La investigación comenzó a partir de la denuncia presentada por representantes de una droguería dedicada a la distribución de medicamentos e insumos médicos. La empresa había detectado algo particular dentro de la feria: una gran cantidad de cubetas plásticas rojas que utiliza de manera exclusiva para transportar y almacenar sus productos.
Ese hallazgo llevó la denuncia hasta la División Delitos Contra la Salud Pública de la Policía Federal Argentina (PFA), que inició una pesquisa para determinar qué ocurría con esos recipientes y, fundamentalmente, qué se comercializaba en el lugar.

Los investigadores realizaron vigilancias y observaciones encubiertas sobre los puestos señalados. De acuerdo con la información oficial, comprobaron que allí se ofrecían diferentes tipos de fármacos por fuera de los canales habilitados, entre ellos antibióticos y cremas dérmicas de venta bajo receta.
El seguimiento de la actividad permitió ampliar el mapa de la investigación. Los agentes detectaron otros cuatro domicilios que tendrían vinculación con la comercialización de los medicamentos y que estaban ubicados en González Catán, Libertad y Virrey del Pino.
Con los elementos reunidos intervino el Juzgado Federal N°1 de Morón, a cargo de Martín Alejandro Ramos, que autorizó los allanamientos.
Los procedimientos terminaron con la identificación de nueve sospechosos —seis mujeres y tres hombres, todos mayores de edad— que quedaron acusados de intervenir en el comercio irregular de los productos.

Durante los operativos fueron secuestrados cientos de cajas y blísteres de medicamentos de distintas clases, entre ellos analgésicos, antibióticos y cremas. Según la estimación difundida tras los procedimientos, el valor total de los productos incautados ronda los 18 millones de pesos.
Del despliegue participaron, además de los investigadores especializados en delitos contra la salud pública, efectivos de las divisiones Homicidios, Delitos Contra el Automotor e Investigación del Robo Organizado, brigadas del Departamento Investigaciones Nacionales y la Unidad Judicial Móvil.
Los nueve involucrados quedaron a disposición del juez Ramos en una causa por presunta infracción al artículo 204 del Código Penal, que contempla delitos vinculados con la comercialización irregular de sustancias medicinales.