25/08/2026 - Edición Nº1295

Política

Reconocimiento

Esteban Vilgré La Madrid: la historia del veterano de Malvinas distinguido por el Senado

25/08/2026 | El coronel retirado recibió un Diploma de Honor tras una vida marcada por Malvinas, la atención de excombatientes y la preservación de su memoria.



Más de cuatro décadas después de haber combatido en las Islas Malvinas, Esteban Vilgré La Madrid recibió un Diploma de Honor del Senado de la Nación, un reconocimiento a una trayectoria atravesada por la guerra, la atención de los veteranos y la defensa de la memoria de quienes participaron del conflicto de 1982.

Coronel retirado y actual director del Museo Malvinas e Islas del Atlántico Sur, Lamadrid llegó a las islas con apenas 21 años. Era cadete del Colegio Militar cuando fue enviado al frente como subteniente en comisión y quedó al mando de la Tercera Sección de la Compañía B del Regimiento de Infantería 6. Combatió en Monte Dos Hermanas y posteriormente fue enviado como refuerzo a Monte Tumbledown, uno de los escenarios de los últimos enfrentamientos de la guerra.

Su historia militar, sin embargo, es inseparable de la de los soldados que estuvieron bajo su mando. Así lo dejó en claro durante su paso por El Living de NewsDigitales, donde reconstruyó algunos de los episodios que todavía conserva con enorme precisión.

Los hombres que lo siguieron

Lamadrid recordó que la cercanía de edad con sus soldados lo obligó a comprender rápidamente que el grado no era suficiente para conducirlos.

“Yo sabía que me tenía que ganar sus corazones para poder ser su jefe, no dar órdenes; tenía que lograr el respeto”, explicó. Para conseguirlo procuraba compartir las encomiendas, los cigarrillos y las mismas privaciones que atravesaban sus hombres.

Ese vínculo quedó expuesto durante el contraataque en Tumbledown. “Cuando yo dije ‘síganme’ y fuimos a hacer un contraataque, yo estaba convencido de que mis soldados me seguían”, recordó. Bajo el fuego y las bengalas que iluminaban las posiciones, comprobó que efectivamente habían ido detrás suyo.

De aquella experiencia surgió una de sus definiciones más contundentes: “Mi historia es la historia de ellos”.

Esteban La Madrid en El Living de NewsDigitales

“Cuando vos sos jefe, sos la cara visible de un montón de gente”, sostuvo. Para Lamadrid, cualquier reconocimiento individual necesariamente remite a los hombres que hicieron posible su actuación en combate: “Tu imagen se forja en función de lo que hicieron tus soldados”.

La guerra después de la guerra

El regreso tampoco resultó sencillo. Lamadrid contó que durante años prácticamente no habló de Malvinas, incluso con su propia familia, y describió las dificultades que enfrentaron numerosos excombatientes para reconstruir sus vidas.

Uno de sus recuerdos más profundos corresponde al 15 de junio de 1982. Ya como prisionero y atravesado por la muerte de varios de sus hombres, se apartó del grupo. Cuando algunos soldados se acercaron, creyó que venían a reprocharle lo ocurrido.

“Ellos me abrazaron y me dijeron: ‘Feliz cumpleaños, mi subteniente’”, relató. “Me permití entender que ellos eran mi familia, eran parte mía; pude llorar con ellos, pedirles perdón”.

Aquella experiencia terminó orientando buena parte de su vida posterior. Una pregunta, según contó, comenzó a acompañarlo: “¿Cómo les puedo devolver a mis soldados y a mis suboficiales lo que ellos hicieron por mí?”.

Esteban La Madrid, héroe de Malvinas durante la conversación en El Living de NewsDigitales

La respuesta apareció, en parte, en su trabajo con la salud mental de los veteranos. Permaneció varios años más en el Ejército y posteriormente participó de políticas de asistencia y atención para quienes habían regresado de las islas.

Malvinas como punto de encuentro

Hoy, al frente del Museo Malvinas, La Madrid sostiene que la memoria de la guerra debe trascender las diferencias partidarias y transmitirse especialmente a las nuevas generaciones.

“En la causa Malvinas no hay ideología, partidos políticos, clases sociales, no hay nada”, afirmó. “Después cada uno que elija la ideología, la religión o el partido que quiera, pero que algo nos una. Y hoy creo que el punto de unión es Malvinas”.

También definió su tarea actual como “mi último servicio a mi país” y, al referirse al lugar que ocupa dentro de aquella historia, volvió a evitar cualquier reivindicación exclusivamente personal: “Yo represento una pequeña gota de sudor y de sangre en la historia argentina”.

El Diploma de Honor del Senado llega así como reconocimiento a una trayectoria que comenzó siendo apenas un joven enviado al frente y que continuó durante décadas alrededor de Malvinas y sus veteranos.

Pero quizá sea una de sus propias frases la que mejor explique cómo recibe un reconocimiento individual después de tantos años: “Mi historia es la historia de ellos”.

A 44 años de la guerra, La Madrid sigue colocando en el centro a los soldados que combatieron a su lado, a quienes no regresaron y a quienes debieron reconstruir sus vidas después del conflicto. Su mensaje apunta ahora hacia las nuevas generaciones: mantener viva la memoria de Malvinas y encontrar allí un punto de encuentro entre los argentinos.