El 26 de agosto de 2001, por la primera fecha del Torneo Apertura y bajo una lluvia torrencial en el Nuevo Gasómetro, San Lorenzo venció 1-0 a Boca Juniors y alcanzó una marca histórica: 13 victorias consecutivas, un récord que continúa vigente en el fútbol argentino.
El partido se jugó bajo un diluvio y estuvo cargado de fricción. Con el marcador en cero y a apenas dos minutos del final, apareció la jugada clave gracias a un centro desde la izquierda de Fabián Estévez.
Diego Capria ganó de arriba para conectar un cabezazo que dejó sin respuestas al arquero colombiano Óscar Córdoba. El estadio de Bajo Flores explotó. La tribuna, empapada y en éxtasis, festejaba mucho más que tres puntos: era el récord.
Además, ambos equipos terminaron con diez jugadores: fueron expulsados Morel Rodríguez en San Lorenzo y Omar Pérez en Boca. Aquel plantel estaba dirigido por el chileno Manuel Pellegrini, quien construyó uno de los ciclos más recordados de la historia azulgrana.
Meses antes, en el primer semestre de 2001, ese mismo equipo se había consagrado campeón del Torneo Clausura, y la seguidilla de triunfos comenzó a estirarse hasta llegar a las 13 victorias al hilo con el triunfo ante el Xeneize.

La racha finalmente se cortó en la siguiente fecha, cuando el Ciclón igualó 2-2 con Banfield en el sur del conurbano. Pero el número ya estaba grabado en la historia grande del fútbol argentino: una marca que, a la fecha, ningún otro club pudo igualar.
Aquel San Lorenzo no se conformó con el récord local. En diciembre de ese mismo 2001, se consagró campeón de la Copa Mercosur, obteniendo el primer título internacional en la historia del club de Boedo. Fue el broche de oro para un ciclo brillante de Pellegrini, que combinó juego, resultados y un salto de calidad institucional.
Con Capria, Estévez, Marcelo Romero, Sebastián Battaglia, Bernardo Romeo y compañía, aquel plantel azulgrana se ganó un lugar en el corazón del hincha del Ciclón.
Y cada 26 de agosto, San Lorenzo vuelve a celebrar la noche del récord: la lluvia, el cabezazo de Capria y las 13 victorias que todavía nadie pudo alcanzar.