El ministro de Economía, Luis Caputo, dará este miércoles a las 10 una conferencia de prensa en la que se espera un nuevo anuncio económico. Aunque hasta el momento no se conocieron oficialmente los detalles, el foco estaría puesto en los créditos hipotecarios y en una herramienta para intentar ampliar el financiamiento disponible para la compra de viviendas.
La expectativa está puesta particularmente en el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de ANSES. Según trascendió, el Gobierno analiza utilizar parte de sus recursos para generar fondeo de largo plazo para los bancos y, a partir de allí, impulsar una mayor oferta de préstamos hipotecarios.
El mecanismo puede parecer complejo, pero el problema que intenta resolver es bastante sencillo: los bancos prestan para comprar una vivienda a 20 o 30 años, pero buena parte del dinero que reciben de sus depositantes está colocado a plazos mucho más cortos.
Es decir, prestan a muy largo plazo con recursos que pueden tener que devolver mucho antes.
La conferencia será la segunda en pocos días encabezada por el equipo económico. En la anterior participaron el viceministro José Luis Daza y el secretario de Finanzas, Federico Furiase, y se anunció una flexibilización de las condiciones para que los bancos puedan otorgar créditos en dólares a empresas.

Una de las posibilidades que se venía estudiando en el equipo económico es que el FGS coloque dinero a largo plazo en los bancos mediante plazos fijos o instrumentos similares, y que las entidades utilicen ese fondeo para otorgar nuevos créditos hipotecarios.
Según explicó el economista Federico González Rouco, especialista en vivienda e integrante de la consultora Empiria, la lógica del mecanismo sería que el FGS licite esos fondos y que los bancos compitan por obtenerlos ofreciendo distintas tasas y plazos.
Por ejemplo, una entidad podría ofrecer una determinada tasa por recibir los recursos durante dos años y otra mejorar las condiciones para acceder al mismo fondeo. A partir de esa competencia se irían adjudicando los fondos.
Parece que mañana la idea de usar el FGS para fondear créditos hipotecarios dejaría de ser algo en estudio para ser un anuncio.
— Federico González Rouco (@FGRouco) August 26, 2026
Nuestra estimación es que van a poner plazos fijos por USD 1.500 millones, aprox.
Cerca de 20.000 créditos
La clave de mañana es saber a qué tasa… https://t.co/uShkkF6vNB
Porque uno de los principales problemas de las entidades financieras es el descalce de plazos. Un banco puede otorgar una hipoteca a 20 o 30 años, pero gran parte de sus depósitos tiene vencimientos considerablemente menores.
El FGS, en cambio, por las características de sus inversiones, tiene capacidad para colocar recursos a plazos más largos.
En términos económicos, el mecanismo tendría una lógica parecida a que un banco emitiera una Obligación Negociable (ON) para conseguir dinero y después destinarlo a hipotecas, pero podría resultar operativamente más simple.
La clave estará entonces en dos números que todavía no se conocen: a qué tasa colocará el FGS los fondos y cuál será la tasa máxima que podrán cobrar los bancos por las nuevas hipotecas.
Actualmente existe un grupo de entidades con líneas para clientes que se ubican aproximadamente entre UVA + 6,7% y UVA + 7,5%, aunque las condiciones cambian significativamente entre bancos.

Una de las estimaciones que circula en el mercado apunta a que podrían movilizarse alrededor de US$1.500 millones, una cifra similar a la posición que tendría actualmente el FGS entre liquidez y depósitos a plazo.
De confirmarse una escala semejante, el impacto sería considerablemente mayor al de una partida pequeña destinada directamente a préstamos.
Para dimensionarlo, un fondo de US$1.500 millones permitiría financiar teóricamente unos 15.000 créditos promedio de US$100.000. Si el préstamo promedio fuera menor, la cantidad de operaciones podría acercarse o superar las 20.000.
Sin embargo, el volumen final dependerá de las condiciones que anuncie Economía, de cuánto dinero efectivamente se coloque, del monto promedio de cada hipoteca y, fundamentalmente, de cuántas familias puedan calificar para acceder a los préstamos.
El mercado hipotecario todavía se encuentra lejos de los niveles necesarios para convertirse en una fuente masiva de acceso a la vivienda.
En julio se desembolsaron US$202 millones en créditos UVA, el mejor registro desde diciembre. Aun así, el volumen quedó 28% por debajo del promedio registrado durante 2025 antes de las elecciones.
Las estimaciones de González Rouco apuntan a que durante este año podrían otorgarse aproximadamente US$2.500 millones en créditos hipotecarios, frente a los cerca de US$3.300 millones del año pasado.
Por eso, US$1.500 millones adicionales no alcanzarían por sí solos para transformar completamente el mercado, pero representarían una fuente relevante de financiamiento.