En 2026, una serie de conflictos gremiales afectaron la operatoria de los puertos argentinos y tuvieron impacto sobre la agroindustria. En abril, un paro de transportistas de granos generó bloqueos y demoras en los accesos a terminales de Bahía Blanca, Quequén y el Gran Rosario, en plena cosecha gruesa, lo que provocó dificultades para trasladar mercaderías hacia los puertos, demoras en los embarques y buques a la espera de carga.
En agosto, se vivió uno de los conflictos de mayor alcance del año, esta vez por una medida de fuerza de prácticos, pilotos y baqueanos contra el Decreto 690/2026. Como se recordará, la protesta paralizó los puertos desde Ushuaia hasta Rosario y afectó especialmente al Up River, por donde circula cerca del 80% de las exportaciones e importaciones argentinas.
La semana pasada se sumó un nuevo capítulo a esta historia. La Unión Recibidores de Granos y Anexos de la República Argentina (URGARA) anunció un paro por tiempo indeterminado, a partir de que “la Cámara de Puertos Privados Comerciales (CPPC) se niega a recomponer lo que perdimos en mayo, junio, julio y agosto, con la actividad en niveles récord”.
Tras conocerse esta decisión, que entraba en vigencia a partir de la noche del 19 de agosto, el Ministerio de Trabajo -a toda velocidad- dictó la conciliación obligatoria por espacio de 15 días, acción que buscaba frenar medidas de fuerza del gremio hasta el próximo 2 de septiembre.
Pero en las últimas horas, desde la CPPC denunciaron que URGARA no está cumpliendo con la medida implementada por la cartera de Trabajo. La entidad presentó una denuncia formal ante la Directora Nacional de Relaciones y Regulaciones del Trabajo, Mara Mentoro, en donde solicitaron la “urgente intervención” de la autoridad de aplicación y que se apliquen “las sanciones correspondientes por la ruptura de la paz social”.
De acuerdo a la CPPC, esta situación impactó sobre todo en el puerto de Bahía Blanca, en donde se encuentran varados más de 400 camiones. En esta terminal portuaria, advirtieron que los “delegados gremiales comunicaron a las empresas terminales la decisión de negarse a realizar horas extraordinarias y de impedir el reemplazo o derivación de personal entre sectores”.
📢LA @camara_puertos DENUNCIA EL INCUMPLIMIENTO DE LA CONCILIACIÓN OBLIGATORIA POR PARTE DE URGARA Y ADVIERTE POR GRAVES PERJUICIOS EN EL PUERTO DE BAHÍA BLANCA pic.twitter.com/BgNdfGHtVF
— Camara Puertos Priva (@camara_puertos) August 25, 2026
Y agregaron: “Como consecuencia directa de estas medidas encubiertas de fuerza, ya se registran más de 400 camiones varados y gravemente demorados en las inmediaciones del puerto de Bahía Blanca, generando un severo impacto en el transporte terrestre, el flujo agroindustrial y los compromisos de exportación de granos del país.
La Cámara recordó que si bien la realización de horas extras es opcional por ley, “en la operativa agroexportadora constituye una práctica habitual, que garantiza la fluidez del comercio exterior y refuerza de manera significativa el salario del trabajador”.