La Justicia puso bajo la lupa los audios atribuidos a Diego Spagnuolo que quedaron en el centro del escándalo por presuntas irregularidades en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS). Por orden del juez federal Ariel Lijo, especialistas comenzaron a analizar las grabaciones para intentar determinar su origen, autenticidad y, especialmente, si fueron objeto de algún tipo de manipulación.
La tarea quedó a cargo de la Dirección de Criminalística y Estudios Forenses de la Gendarmería Nacional y puede convertirse en un elemento relevante para una causa que ya tiene cerca de 20 procesados.
Los especialistas deberán establecer si los archivos presentan cortes, ediciones o modificaciones posteriores a su grabación original. Pero habrá además otro punto especialmente sensible: buscarán determinar si existió intervención de herramientas de inteligencia artificial, entre ellas mecanismos de clonación de voz o síntesis automática.
La medida había sido prevista originalmente para el 22 de julio, pero fue postergada hasta este miércoles. Lijo decidió avanzar pese a que Spagnuolo se negó a aportar una nueva muestra de su voz para realizar el cotejo.
La defensa del extitular de ANDIS sostuvo que obligarlo a generar una muestra de voz implicaría vulnerar la garantía constitucional que impide que una persona sea obligada a declarar contra sí misma.
Los abogados argumentaron que la voz no puede ser equiparada con elementos estáticos como una huella dactilar o una muestra de ADN, debido a que para producirla es necesaria una acción voluntaria del imputado.
Frente a esa negativa, el fiscal federal Franco Picardi propuso recurrir a material disponible públicamente. Para la comparación se utilizarían cuatro entrevistas concedidas por Spagnuolo a Neura, La Nación+, Border y El Observador.
La Fiscalía aclaró además un punto relevante sobre el peso de las grabaciones dentro del expediente: sostuvo que los audios no dieron origen a la investigación ni fueron utilizados para construir la acusación o solicitar los procesamientos del exfuncionario y de los demás acusados.
Mientras avanza el estudio oficial, la defensa de Spagnuolo puso sobre la mesa su propia hipótesis. Su abogado, Mauricio D'Alessandro, aseguró que una pericia privada encargada por esa parte detectó "18 microcortes" en las grabaciones.
Según el letrado, los archivos fueron manipulados y modificados mediante inteligencia artificial. Se trata, por el momento, de una conclusión sostenida por la defensa que deberá contrastarse con los resultados del análisis encargado por la Justicia.

D'Alessandro también apuntó contra Fernando Cerimedo y aseguró que buena parte del expediente se construyó después de una declaración suya ante el fiscal Picardi.
De acuerdo con el relato del abogado, Cerimedo se presentó ante la Fiscalía y aseguró haber escuchado personalmente a Spagnuolo realizar afirmaciones similares a las que aparecen en las grabaciones difundidas públicamente.
La defensa también incorporó a su planteo recientes declaraciones de Nadia Beller, expareja de Cerimedo, para sostener la hipótesis de que detrás de la difusión de los archivos habría existido una operación de inteligencia. Esa versión forma parte de la estrategia defensiva y no constituye, hasta el momento, una conclusión judicial sobre el origen de los audios.
La investigación sobre ANDIS apunta a determinar si existió un esquema de corrupción alrededor de contrataciones y compras de medicamentos realizadas por el organismo.
En el expediente se investigan presuntos delitos de administración fraudulenta, estafa, cohecho, cohecho activo y asociación ilícita, entre otras figuras. Spagnuolo se encuentra entre los cerca de 20 procesados hasta el momento.
En las grabaciones que ahora serán sometidas al análisis técnico se escucha una voz atribuida al exfuncionario haciendo referencias a supuestos porcentajes de coimas, circuitos de fondos y posibles destinatarios del dinero.
Lijo ya había rechazado el planteo con el que Spagnuolo buscó evitar el avance de la medida y consideró contradictorio que su defensa cuestionara la autenticidad de las grabaciones mientras, al mismo tiempo, proponía la intervención de un perito de parte.
Ahora será el análisis de Gendarmería el que buscará aportar respuestas técnicas a uno de los grandes interrogantes que rodean el expediente: si los audios son auténticos, si fueron intervenidos posteriormente o si detrás de ellos existió algún tipo de manipulación mediante inteligencia artificial.