26/08/2026 - Edición Nº1296

Política

Diputados

Morosidad: por qué perder con 133 votos fue un triunfo para la oposición

26/08/2026 | La oposición no alcanzó los dos tercios pero sí superó los 129 votos. Tendría el número para avanzar con una sesión especial.



La problemática del endeudamiento familiar volvió a quedar en el centro de la escena parlamentaria.

Durante la sesión de este miércoles en la Cámara de Diputados, los bloques opositores intentaron incorporar al temario los proyectos destinados a atender la situación de millones de argentinos que mantienen deudas en mora con bancos, tarjetas, billeteras virtuales y otras entidades financieras.

La maniobra no alcanzó para habilitar el tratamiento inmediato porque la moción requería una mayoría especial y terminó siendo rechazada. Sin embargo, el resultado dejó un dato político relevante para la oposición: 133 diputados votaron a favor, frente a 107 en contra. Es decir, más de la mitad de la Cámara respaldó abrir la discusión y, sobre todo, el número superó el umbral de 129 legisladores necesario para formar quorum.

El dato que mira la oposición: 133 votos y un posible quorum

El pedido fue impulsado por Pablo Juliano, de Provincias Unidas, y Germán Martínez, de Unión por la Patria. Ambos reclamaron incorporar al debate los distintos proyectos vinculados con el endeudamiento y la morosidad de los hogares.

Como se trataba de un apartamiento del reglamento, la iniciativa necesitaba una mayoría agravada de tres cuartas partes de los presentes. Por eso, los 133 votos positivos no fueron suficientes para avanzar con el tratamiento en el recinto.

Pero el resultado puede tener una lectura diferente hacia adelante. La oposición quedó por encima de los 129 diputados necesarios para abrir una sesión. Esto significa que, si los distintos bloques que acompañaron la moción logran mantener esa unidad, podrían intentar convocar una sesión especial exclusivamente para abordar el endeudamiento familiar.

"133 votos a favor de incorporar a la sesión la problemática del endeudamiento familiar. No alcanzó porque nos exigieron 3/4 de los presentes", destacó Juliano.

El diputado agregó que el resultado representa "más de la mitad de la Cámara que quiso abrir las comisiones y empezar un debate serio y responsable".

Qué puede hacer ahora la oposición

La clave parlamentaria está en que los proyectos sobre endeudamiento no tienen actualmente despacho de comisión.

Eso impide que puedan ser aprobados directamente por mayoría simple en una sesión ordinaria. Para sortear esa situación mediante un tratamiento directo en el recinto, deberían conseguir los dos tercios de los votos, una cifra que hoy aparece prácticamente inalcanzable.

Sin embargo, existe otro camino. La oposición podría convocar a una sesión especial y plantear un emplazamiento de las comisiones. Se trata de una herramienta parlamentaria mediante la cual la Cámara puede ordenar que determinadas comisiones comiencen a tratar proyectos que permanecen sin dictamen.

En ese escenario, el objetivo no sería aprobar inmediatamente una ley sobre endeudamiento, sino obligar a las comisiones correspondientes a abrir el debate.

A partir de allí comenzaría otra batalla política: conseguir los votos necesarios para que los proyectos obtengan despacho.

Si alguno de ellos finalmente logra dictamen, podría llegar al recinto y ser aprobado con mayoría simple, siempre que se trate de una iniciativa que requiera esa mayoría y se cumplan las demás condiciones reglamentarias.

"Tenemos que abrir las comisiones"

Juliano planteó durante la sesión que el Congreso debe comenzar a discutir una problemática que, según los impulsores de las iniciativas, alcanza a millones de personas.

"Venimos a solicitar un apartamiento de reglamento para que se pongan en consideración todos los proyectos relativos al endeudamiento familiar", sostuvo.

El legislador remarcó además que varios de los proyectos presentados "no tienen costo fiscal" y reclamó que las comisiones comiencen a trabajar sobre el tema.

"Tenemos que abrir las comisiones para que se debata este tema, para que el Congreso pueda acoger esta preocupación que alcanza a seis millones de argentinos que hoy están en mora y sobreendeudados", afirmó.

Martínez, por su parte, recordó que el tema ya había sido planteado anteriormente.

"Insistimos desde el principio del año parlamentario. Solicitamos dos sesiones especiales para tratar la mora y el endeudamiento de las familias", señaló.

Y agregó: "Esta es la quinta vez. Sabemos que son 20 millones de personas los endeudados, en mora son seis millones. Esto no puede estar ausente. No es posible que no se puedan abrir las comisiones".

El trasfondo: seis millones de argentinos en mora

El debate parlamentario se produce mientras la morosidad en tarjetas de crédito, préstamos personales y otras modalidades de financiamiento ocupa un lugar cada vez más importante en la agenda política.

Los proyectos opositores plantean distintas alternativas para aliviar la situación de los deudores. Entre ellas aparecen refinanciaciones, quitas, límites a las tasas, modificaciones de las condiciones de pago, suspensión de ejecuciones y cambios en los registros de antecedentes crediticios.

También existen iniciativas que contemplan algún tipo de participación estatal para compensar parte de los costos financieros.

El objetivo declarado es brindar una salida a quienes acumularon obligaciones que actualmente no pueden afrontar.

Pero esas propuestas enfrentan una fuerte resistencia de sectores del oficialismo y del PRO, que advierten sobre las consecuencias que podrían tener sobre el mercado de crédito.

El PRO advierte por las "soluciones" al endeudamiento

La diputada Daiana Fernández Molero cuestionó recientemente los distintos proyectos y los agrupó según el mecanismo elegido para intentar solucionar la morosidad.

Su advertencia central es que una política destinada a aliviar al deudor actual podría terminar encareciendo o restringiendo el acceso al crédito futuro.

"Mal diagnóstico y 'soluciones' que agravan el problema", planteó. Entre otras alternativas, cuestionó las quitas y condonaciones porque, según explicó, si una ley modifica cuánto puede recuperar un acreedor, ese riesgo será contemplado al momento de otorgar nuevos préstamos.

"Si una ley puede cambiar cuánto vas a cobrar, ese riesgo entra en el costo del crédito futuro", sostuvo.

También rechazó la idea de imponer topes a las tasas o cuotas si esos límites hacen que determinadas operaciones dejen de resultar rentables.

"Regular esas variables no elimina el riesgo. Si con esos límites prestar no cierra, no hay crédito", afirmó.