La situación económica de Tini Stoessel quedó en el centro de la escena luego de que trascendieran detalles de una auditoría que la cantante habría solicitado para revisar el patrimonio generado durante sus años de carrera.
Según la información difundida, el relevamiento habría detectado una estructura de sociedades argentinas y extranjeras que concentraría ingresos vinculados con la actividad artística de Tini. Una de ellas sería QVT Managment, radicada en Estados Unidos y vinculada a su padre, Alejandro Stoessel, y a su hermano Francisco.
De acuerdo con esa versión, Tini no tendría participación accionaria ni control sobre algunas de esas compañías, pese a que allí se habrían canalizado ingresos provenientes de publicidad, contratos discográficos y otros negocios relacionados con su carrera.

La auditoría habría puesto bajo la lupa el rol que Alejandro tuvo en la administración de los negocios de su hija. El productor habría quedado al frente de las negociaciones desde que Tini era menor de edad y comenzaba a crecer profesionalmente gracias al fenómeno de Violetta.
Según el relevamiento, la cantante habría firmado determinados documentos vinculados con sociedades por pedido de las empresas con las que trabajaba, aunque eso no significaría que hubiera cedido sus derechos de imagen o comerciales. También habría diferencias entre los montos que Tini facturó personalmente y los ingresos obtenidos por sociedades relacionadas con su actividad.
La representación de Alejandro habría terminado hace aproximadamente tres meses y, desde entonces, padre e hija estarían negociando una reorganización del patrimonio. Por el momento, no existe una denuncia penal confirmada públicamente contra Alejandro Stoessel. La posibilidad de investigar eventuales irregularidades surge de las versiones periodísticas sobre la auditoría y no implica que se haya acreditado la existencia de un delito.

Pero existe otra versión sobre el motivo de la revisión patrimonial. Según contó Pilar Smith en LAM, una persona cercana a Alejandro sostuvo que Tini estaría ordenando sus finanzas para determinar con claridad cuáles son sus bienes propios antes de casarse con Rodrigo De Paul, cuya boda está prevista para diciembre.
La información coincide con algo que había contado previamente Marcela Tauro: Alejandro le habría recomendado a su hija realizar una división de bienes o un acuerdo prenupcial antes del matrimonio. De acuerdo con esa versión, Tini habría decidido incorporar posteriormente a un administrador para ocuparse de sus asuntos económicos.
Así, mientras una de las posturas plantea que la cantante está intentando recuperar el control de un patrimonio que habría sido administrado durante años mediante sociedades en las que no tendría participación, desde el entorno de su padre sostienen que se trata de un ordenamiento patrimonial previo a la boda.
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Mientras tanto, Tini continúa con sus compromisos profesionales, entre ellos la segunda etapa de FUTTTURA y la preparación de su próximo álbum. La incógnita ahora pasa por determinar qué cambios producirá la auditoría en la administración de su patrimonio y cuál será el nuevo esquema económico de su carrera.