La Cámara de Diputados empezó este miércoles a debatir la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, uno de los proyectos centrales del gobierno de Javier Milei. El oficialismo abrió la sesión al mediodía con 129 presentes, el mínimo que exige el reglamento.
Apenas arrancaron los discursos, la oposición corrió el eje. En lugar de discutir solo el texto, varios diputados apuntaron contra una persona: Santiago Bausili, presidente del Banco Central.
Le reclamaron tres cosas concretas: que el Senado nunca votó su nombramiento, que es socio del ministro de Economía, Luis Caputo, y que no informó dónde están las reservas de oro del país.
Bausili asumió el 11 de diciembre de 2023. Está en comisión: lo designó el Poder Ejecutivo, pero el Senado nunca trató su pliego, que sigue frenado en la Comisión de Acuerdos.
El diputado Esteban Paulón, de Provincias Unidas, lo puso en números en el recinto.
"Hace 990 días que el país está gobernado por Javier Milei y hace 990 días que Santiago Bausili es presidente del Banco Central en comisión", dijo.
Y agregó: "Se acordó tarde el presidente de la estabilidad y la independencia de las autoridades del Banco Central. ¿Por qué no somete el pliego de Santiago Bausili en el Senado?".
Paulón deslizó una sospecha sobre el timing: "O será que nos quiere llevar hasta el final de su mandato Milei y 10 minutos antes meter por la ventana el pliego y que le quede de clavo al próximo".
Maximiliano Ferraro, de la Coalición Cívica, propuso una solución práctica: fijarle al Senado un plazo de 180 días para tratar cada pliego del directorio.
Hoy el presidente del Banco Central lo nombra el Ejecutivo con acuerdo del Senado y dura seis años. El proyecto mantiene ese esquema para designar, pero endurece la salida.
Dos tercios es una mayoría que hoy no reúne ningún espacio político. En la práctica, si la ley se aprueba y el Senado después vota el pliego, Bausili quedaría formalizado hasta septiembre de 2028: seguiría en el cargo aunque en 2027 gane otro presidente.
Ese punto —el artículo sobre la remoción— es el que menos apoyos reúne. Varios bloques aliados avisaron que lo votarían en contra.
Kelly Olmos, de Unión por la Patria, lo definió así: "Nos piden que garanticemos el blindaje de este equipo constituido por el presidente del Banco Central y su ministro de Economía".
El segundo reclamo apunta a la relación personal entre Bausili y Caputo. Los dos fueron funcionarios juntos en la Secretaría de Finanzas durante el gobierno de Mauricio Macri y después trabajaron juntos en la actividad privada.
Miguel Ángel Pichetto, de Encuentro Federal, fue el más duro.
"El presidente del Banco Central es el socio en la oficina donde trabajaron junto al ministro de Economía y tienen esa tarea de trader desde hace muchos años. ¿De qué autonomía me hablan?", planteó.
Pichetto se declaró "totalmente en contra" del proyecto y sumó: "Estoy en contra del sistema de designación, que es por simple mayoría, y para removerlo necesitan dos tercios".
El tercer frente lo abrió Sergio Casas, diputado de Unión por la Patria por La Rioja, con una pregunta repetida tres veces en el recinto: "¿Dónde están las reservas de oro del Banco Central?".
Casas leyó la respuesta que Bausili había dado en una comisión de Diputados: que los lingotes son físicos, que una parte está en un sótano de la calle Reconquista y otra parte depositada en el Banco Internacional de Pagos.
"Después excusa sobre la confidencialidad de la gestión técnica", cuestionó el diputado.
"Las provincias y el pueblo de la Nación no necesitan del dogmatismo centralista ni de los discursos de este gobierno", cerró.
La Libertad Avanza defendió el proyecto sin entrar en el capítulo Bausili. Santiago Pauli, miembro informante del dictamen de mayoría, sostuvo que "el origen de la inflación es la emisión descontrolada".
Juliana Santillán fue más directa: "El dictamen de mayoría no es un capricho ideológico. Es blindaje institucional".
El Gobierno tiene definida la secuencia: primero la reforma, después el pliego. La votación estaba prevista para la madrugada, tras una sesión que los propios bloques calcularon en 16 horas de debate.
TM