29/08/2026 - Edición Nº1299

Internacionales

Amor y Corona

Harald V y Sonja: la historia de amor que cambió para siempre a Noruega

29/08/2026 | Se conocieron en 1959 y esperaron nueve años para casarse. Un día después de la muerte de Harald, se cumplen 58 años de aquella boda que desafió a la Corona.



Un día después de la muerte del rey Harald V, Noruega llega a una fecha que adquiere un significado inesperadamente emotivo para la familia real. Este sábado 29 de agosto se cumplen 58 años de su matrimonio con Sonja, la mujer por la que el entonces príncipe heredero esperó nueve años y estuvo dispuesto a desafiar las reglas no escritas de la monarquía.

Harald y Sonja Haraldsen se conocieron en 1959. Él era el heredero del trono noruego. Ella había nacido en Oslo y no pertenecía a una familia real ni a la aristocracia.

Para la Corona de aquella época, esa diferencia no era menor.

Se esperaba que el futuro rey eligiera como esposa a una mujer perteneciente a alguna casa real o a la nobleza europea. La posibilidad de que Harald se casara con una ciudadana común abrió un debate que alcanzó al propio Gobierno y llegó a ser considerado por algunos como una amenaza para el futuro de la monarquía.

Un día después de la muerte del rey Harald V, Noruega llega a una fecha que adquiere un significado inesperadamente emotivo para la familia real. Este sábado 29 de agosto se cumplen 58 años de su matrimonio con Sonja, la mujer por la que el entonces príncipe heredero esperó nueve años y estuvo dispuesto a desafiar las reglas no escritas de la monarquía.

Harald y Sonja Haraldsen se conocieron en 1959. Él era el heredero del trono noruego. Ella había nacido en Oslo y no pertenecía a una familia real ni a la aristocracia.

Para la Corona de aquella época, esa diferencia no era menor.

Se esperaba que el futuro rey eligiera como esposa a una mujer perteneciente a alguna casa real o a la nobleza europea. La posibilidad de que Harald se casara con una ciudadana común abrió un debate que alcanzó al propio Gobierno y llegó a ser considerado por algunos como una amenaza para el futuro de la monarquía.

Nueve años esperando una respuesta

Olav V tardó años en conceder su autorización. La decisión era suficientemente delicada como para que el rey consultara al primer ministro, miembros del Gobierno, autoridades del Parlamento y dirigentes de los principales partidos antes de aceptar finalmente la elección de su hijo.

El 19 de marzo de 1968 llegó el anuncio esperado: Harald podía casarse con Sonja. La decisión rompía con una tradición que parecía difícil de modificar. Incluso hubo quienes pronosticaron que el matrimonio con una plebeya podía debilitar a la institución. Ocurrió lo contrario.


Harald y Sonja salen de la catedral de Oslo después de casarse el 29 de agosto de 1968. La ceremonia puso fin a nueve años de espera y a un intenso debate sobre el futuro de la monarquía.

La boda que paralizó Oslo

Harald y Sonja se casaron el 29 de agosto de 1968, a las cinco de la tarde, en la catedral de Oslo. La ciudad fue cubierta de banderas y flores. Cerca de 3.000 militares se distribuyeron a lo largo del recorrido entre el Palacio Real y la iglesia, mientras unos 850 invitados ocuparon el templo, decorado con más de 2.500 flores.

El padre de Sonja había muerto en 1959. Fue entonces el propio Olav V, el mismo rey que durante años había dudado sobre el matrimonio, quien la acompañó hasta el altar. La imagen terminó simbolizando la aceptación definitiva de la mujer que hasta poco tiempo antes había puesto en discusión las tradiciones de la Corona.


Harald y Sonja durante su boda en la catedral de Oslo. Cerca de 850 invitados participaron del enlace y el templo fue decorado con más de 2.500 flores.

De plebeya a reina

Después de la boda, Sonja se convirtió en princesa heredera. La pareja tuvo dos hijos: Märtha Louise, nacida en 1971, y Haakon, en 1973. El 17 de enero de 1991, tras la muerte de Olav V, Harald accedió al trono y Sonja pasó a ser reina de Noruega.

La relación que alguna vez fue presentada como un riesgo terminó anticipando una transformación mucho más amplia. Décadas después, los matrimonios entre miembros de casas reales y personas sin origen aristocrático dejaron de representar una excepción en Europa. La propia familia siguió ese camino cuando Haakon eligió a Mette-Marit Tjessem Høiby como esposa.

Este 29 de agosto se cumplen 58 años de aquella boda. Harald y Sonja llegan al aniversario después de una historia que atravesó más de seis décadas y que comenzó con nueve años de espera para conseguir algo que hoy parece mucho menos extraordinario: poder elegir con quién casarse.


Harald y Sonja salen de la catedral de Oslo después de casarse el 29 de agosto de 1968. La ceremonia puso fin a nueve años de espera y a un intenso debate sobre el futuro de la monarquía.

La boda que paralizó Oslo

Harald y Sonja se casaron a las 17:00 del 29 de agosto de 1968 en la catedral de Oslo.

La capital fue decorada con banderas y flores. Cerca de 3.000 integrantes de las Fuerzas Armadas se ubicaron a lo largo del recorrido entre el Palacio y la catedral.

Unos 850 invitados participaron de la ceremonia y el templo fue adornado con más de 2.500 flores. Olav V fue quien acompañó a Sonja hasta el altar.

Después del casamiento, Sonja se convirtió en princesa heredera.

La decisión que durante años había generado dudas sobre la estabilidad de la institución terminó produciendo el efecto contrario: el matrimonio ayudó a acercar y modernizar la monarquía noruega, y anticipó una transformación que posteriormente atravesaría a muchas casas reales europeas.


Harald y Sonja durante su boda en la catedral de Oslo. Cerca de 850 invitados participaron del enlace y el templo fue decorado con más de 2.500 flores.

De princesa heredera a reina

Harald y Sonja tuvieron dos hijos, Märtha Louise y Haakon, y durante más de dos décadas desempeñaron las funciones correspondientes a los herederos de la Corona.

Todo cambió el 17 de enero de 1991.

La muerte de Olav V convirtió automáticamente a Harald en rey y Sonja pasó a ser reina de Noruega, la primera que tenía el país en 53 años.

Meses después, ambos participaron de la ceremonia de bendición en la catedral de Nidaros. Durante los siguientes 35 años recorrieron juntos Noruega y representaron al país en numerosas visitas de Estado.

La historia que había comenzado como un conflicto para la Corona terminó convirtiéndose en uno de sus símbolos de continuidad.

Este 29 de agosto será, sin embargo, un aniversario completamente distinto.

Sonja llega a los 58 años de aquel matrimonio apenas un día después de despedir a Harald, fallecido a los 89 años en el Rikshospitalet de Oslo.

La pareja ya había decidido también cómo permanecer unida después de la muerte. Ambos compartirán un sarcófago en el Mausoleo Real de la fortaleza de Akershus, una obra encargada años antes al estudio Snøhetta.

Así, la relación que obligó a una monarquía a cambiar en 1968 vuelve a ocupar el centro de la historia noruega 58 años después: Harald murió siendo rey y Sonja estuvo a su lado hasta sus últimas horas.