28/08/2026 - Edición Nº1298

Internacionales

Protección en revisión

Harry vuelve al Reino Unido y reabre la batalla por la seguridad de su familia

28/08/2026 | La mudanza de los Sussex obliga a reconsiderar el esquema policial que el duque perdió ante los tribunales.



La instalación de Harry y Meghan en Reino Unido abrió inmediatamente uno de los asuntos más conflictivos desde que abandonaron sus funciones reales en 2020: quién debe encargarse de protegerlos y bajo qué condiciones. El regreso junto a Archie y Lilibet cambia además una circunstancia fundamental, porque las decisiones anteriores habían sido tomadas cuando el príncipe residía en el extranjero y realizaba visitas puntuales al país.

El RAVEC, organismo encargado de determinar la protección de miembros de la realeza y otras personalidades expuestas a riesgos, prepara una nueva evaluación del caso. Hasta ahora, Harry debía avisar con anticipación cada viaje para que las autoridades analizaran individualmente las amenazas y decidieran qué cobertura correspondía.


Harry llegó a los Royal Courts of Justice de Londres en abril de 2025 para apelar la decisión que modificó su protección después de abandonar sus funciones como miembro activo de la familia real.

Una pelea que comenzó en 2020

Cuando Harry y Meghan dejaron de ser miembros activos de la familia real, perdieron el acceso automático al mismo nivel de seguridad policial financiada con fondos públicos que habían recibido hasta entonces.

El príncipe llevó aquella decisión ante la Justicia. Argumentó que las medidas aplicadas eran insuficientes para garantizar la seguridad de su esposa y sus hijos durante sus estadías británicas. En mayo de 2025, sin embargo, la Corte de Apelaciones rechazó su último recurso y concluyó que no existía un error jurídico en el sistema utilizado para evaluar su protección.

El fallo parecía cerrar una batalla de varios años. La mudanza modifica ahora el escenario sobre el cual se había construido aquella decisión. Documentos judiciales muestran que, en 2020, las autoridades contemplaban que los Sussex pasarían la mayor parte de su tiempo fuera de Reino Unido y regresarían principalmente por actividades benéficas, compromisos familiares o acontecimientos reales.

Qué puede cambiar con el regreso

La nueva revisión no significa que Harry haya recuperado automáticamente una escolta permanente. El organismo deberá analizar nuevamente el nivel de riesgo, las actividades que realizará y las necesidades de una familia que ahora permanecerá durante un período prolongado en territorio británico.

Dos exministros del Interior incluso plantearon públicamente una solución intermedia: otorgarles protección limitada y temporal, sujeta a futuras revisiones según las amenazas existentes. La alternativa permitiría cubrir una etapa de transición sin devolver inmediatamente a los Sussex el esquema completo que tenían antes de 2020.

Mientras se define el sistema, la pareja cuenta con seguridad privada. Pero el regreso con sus hijos, su residencia fuera de Londres y una vida cotidiana que incluirá traslados escolares transforman una disputa que durante años estuvo relacionada principalmente con visitas ocasionales.

Seis años después de abandonar Reino Unido, Harry vuelve así al mismo conflicto que marcó buena parte de su ruptura con la institución: cómo vivir en su país sin ejercer funciones reales y, al mismo tiempo, obtener una protección acorde al riesgo que enfrenta.