Después de atravesar semanas difíciles tras haber sido encontrada en situación de calle en Paraná, Zulma Lobato comenzó una nueva etapa en Tandil, donde encontró un espacio de contención y personas que la acompañan en distintos aspectos de su vida cotidiana.
El cambio comenzó a partir de la intervención de Jair Hourcade, conocida en redes sociales como La Pepona, quien le ofreció alojamiento y cuidado en una residencia para adultos mayores que administra. Zulma llegó a Tandil el miércoles 19 de agosto y desde entonces comenzó a recuperar algunas de las rutinas que había dejado de lado durante el período de mayor vulnerabilidad.

Uno de los aspectos centrales en esta nueva etapa es su salud. Lobato atraviesa un problema de visión y se encuentra realizando los estudios necesarios para poder someterse a una intervención. “Estoy casi ciega y este año, sea como sea, me voy a operar de la vista”, había expresado la mediática.
En los últimos días, fue acompañada a una consulta oftalmológica para avanzar con los controles previos a la operación. Hourcade mostró parte del proceso y explicó: “Cumpliendo con todo para que se pueda operar Zulma, le están revisando su vista”.

Tras conocerse la situación que atravesaba, distintas personas se movilizaron para ayudarla y se realizó una colecta que logró reunir 11 millones de pesos.
El dinero quedó bajo resguardo de Zulma y fue depositado en una cuenta bancaria. Según se informó, uno de los principales objetivos de esos fondos es afrontar los gastos vinculados con su salud y mejorar sus condiciones de vida.
La posibilidad de contar con ese respaldo económico se suma al acompañamiento que recibió desde su llegada a Tandil, donde comenzó a reorganizar diferentes aspectos de su día a día.
El cambio en la vida cotidiana de Lobato también se reflejó en pequeñas actividades relacionadas con el cuidado personal y la vida social. En los últimos días, la mediática visitó un salón de belleza para realizarse la manicura. La profesional que la atendió compartió imágenes del momento, en las que se pudo ver a Zulma sonriente y relajada.
También participó de un karaoke durante una de las noches en Tandil. Allí volvió a interpretar una de las canciones que había popularizado durante sus apariciones televisivas en Crónica TV.
Las imágenes mostraron a Lobato compartiendo con otras personas y disfrutando de una actividad recreativa, en contraste con las semanas anteriores, cuando atravesó una situación de extrema vulnerabilidad.
Desde que llegó a Tandil, Jair Hourcade se convirtió en una de las personas que más cerca está de Zulma. Además de brindarle alojamiento, la acompaña en gestiones relacionadas con su salud y en distintas actividades de su nueva rutina.
A través de sus redes sociales, Hourcade fue mostrando algunos de esos momentos y dando cuenta de los avances de Lobato. La nueva etapa todavía es reciente, pero el cambio de entorno le permitió acceder a mayor contención y comenzar a ocuparse de cuestiones que resultan importantes para su bienestar, especialmente su salud visual.
Mientras continúa con los controles médicos y espera avanzar con la operación, Zulma Lobato transita sus primeros días en Tandil acompañada y con una rutina que poco a poco vuelve a incorporar espacios de cuidado personal, encuentros sociales y actividades recreativas.