La histórica empresa de electrodomésticos Garbarino cerró sus últimos locales, tras 75 años de operaciones, una crisis económica terminal y una quiebra.
La compañía que supo ser líder en Argentina bajó las persianas de las últimas 3 sucursales que quedaban, todas en Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

En 1951, Daniel y Omar Garbarino dieron inicio a esta emblemática empresa de electrodomésticos, que llegó a contar con 200 sucursales y más de 4.500 empleados.
Si bien lograron sortear muchas circunstancias complejas y vaivenes de la economía argentina en sus primeros 70 años de historia, las dificultades financieras se hicieron insostenibles durante la crisis económica del gobierno de Mauricio Macri.
Como consecuencia, la familia fundadora decidió, en 2020, desprenderse de la compañía a manos del empresario Carlos Rosales, por entonces dirigente del club de fútbol San Lorenzo, quien la llevaría a la quiebra.
La pandemia terminó echando por tierra los intentos de Rosales por levantar la empresa. Sostener una estructura de ese tamaño con locales cerrados y sin ventas fue el clavo en el cajón.

En 2021, Garbarino se presentó a concurso preventivo, luego de enviar 1.800 telegramas de despido.
Este año, el juez Fernando D’Alessandro, del Juzgado Nacional en lo Comercial N.º 7, decretó la quiebra.
Los activos disponibles de la compañía serán liquidados para afrontar obligaciones con los acreedores.