La presencia de Peter Thiel en la Argentina deja de ser este viernes un asunto limitado a reuniones empresariales y encuentros con funcionarios para desembarcar en el Congreso. Diputados opositores convocaron a especialistas para discutir qué intereses tiene el multimillonario tecnológico en el país y qué hay detrás de los proyectos vinculados con inteligencia artificial que despiertan el interés del Gobierno.
La audiencia fue convocada en la Cámara de Diputados y es impulsada por el legislador de Unión por la Patria Juan Marino junto a Sabrina Selva y otros integrantes de ese bloque.
La discusión partirá de una serie de interrogantes: qué inversiones podrían concretarse en la Argentina, qué infraestructura demandaría el desarrollo de grandes centros de datos, qué recursos necesitarían esos proyectos y qué implicancias podrían tener sobre la privacidad y el manejo de información.
Pero habrá además una dimensión política. Los organizadores buscarán indagar sobre la relación de Thiel con la administración de Javier Milei después de los contactos que el empresario mantuvo con algunas de las principales figuras del Gobierno.

Durante su estadía en Buenos Aires, Thiel se reunió con Milei y mantuvo contactos con funcionarios centrales del equipo económico.
Entre ellos estuvieron el ministro de Economía, Luis Caputo; el presidente del Banco Central, Santiago Bausili; y el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger.
Los legisladores que organizaron la audiencia enviaron invitaciones a funcionarios nacionales que se reunieron con el empresario y también al propio Thiel, sin embargo, ninguno asistió.
Para la oposición, esos encuentros deben analizarse en conjunto con la estrategia del Gobierno para convertir a la Argentina en un destino de inversiones vinculadas con inteligencia artificial, infraestructura tecnológica y centros de datos.
Thiel es una de las figuras más influyentes y controvertidas de Silicon Valley. Fue cofundador de PayPal y de Palantir Technologies, compañía dedicada al procesamiento y análisis masivo de datos que trabaja con empresas privadas, pero también con organismos gubernamentales, de seguridad y defensa.
Su llegada a Buenos Aires tomó mayor dimensión a comienzos de 2026, cuando trascendió que se había instalado temporalmente en el país y adquirido una propiedad en Palermo Chico.

Una de las claves de la audiencia estará lejos de las computadoras: la energía.
El crecimiento acelerado de la inteligencia artificial disparó la demanda mundial de centros de datos con una enorme capacidad de procesamiento. Esa infraestructura necesita grandes cantidades de electricidad, además de agua, conectividad y superficies donde instalarse.
Por eso, los diputados pretenden discutir no sólo las oportunidades económicas que podrían generar esos proyectos, sino también quién proveerá los recursos necesarios, bajo qué regulaciones funcionarán y qué impacto ambiental y territorial podrían producir.
En ese escenario aparece otro movimiento de Thiel en la Argentina: su inversión en Vista Energy, una de las petroleras con fuerte presencia en Vaca Muerta.
A través de Thiel Macro LLC, el empresario adquirió este año una participación en la compañía. El movimiento amplió las preguntas sobre sus intereses locales: su desembarco ya no aparece únicamente asociado a la tecnología y la inteligencia artificial, sino también a uno de los principales activos energéticos del país.
La conexión no es menor. La disponibilidad de energía se convirtió en uno de los factores determinantes en la competencia mundial por atraer inversiones en inteligencia artificial y grandes centros de datos.

La audiencia también avanzará sobre un terreno particularmente sensible: qué ocurre con los datos que procesan las compañías tecnológicas y qué herramientas tienen los Estados para regular su utilización.
Palantir, la empresa que Thiel cofundó en 2003, se especializa precisamente en sistemas capaces de integrar y analizar enormes volúmenes de información. Sus tecnologías son utilizadas en ámbitos gubernamentales, militares, de inteligencia y seguridad.
Por ese motivo, entre los paneles previstos aparecen cuestiones relacionadas con privacidad, protección de datos personales, vigilancia y soberanía sobre la información.
Los organizadores incorporaron además una discusión política e histórica alrededor del concepto de “tecnofascismo”, utilizado por los impulsores de la actividad para analizar las ideas y posiciones asociadas al empresario y a otros referentes del sector tecnológico.
La convocatoria ocurre después de que Thiel quedara nuevamente en el centro de la escena por cancelar su participación en la cumbre “Vientos de Cambio”.
El empresario tenía previsto compartir el encuentro con Milei, Caputo y Sturzenegger, pero finalmente no participó. Su decisión se conoció después de una protesta frente a su propiedad en Barrio Parque, donde manifestantes se presentaron disfrazados como personajes de “El Señor de los Anillos”.
La audiencia no tendrá carácter legislativo ni derivará necesariamente en una decisión de la Cámara de Diputados. Su objetivo será reunir especialistas y trasladar al ámbito parlamentario un debate que hasta ahora avanzó principalmente por fuera de las instituciones.
Detrás de las distintas exposiciones habrá una pregunta que conecta tecnología, energía y política: qué lugar tiene la Argentina en los planes de Peter Thiel y cómo encajan esos intereses con la apuesta de Milei por convertir al país en un polo para las inversiones vinculadas con inteligencia artificial.