Los trabajadores de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) nucleados en ATE anunciaron medidas de fuerza para el jueves 3 y el viernes 4 de septiembre en el Aeroparque Jorge Newbery y en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza. Reclaman la apertura de la paritaria del sector y el pago de aumentos ya acordados.
La protesta consiste en asambleas y manifestaciones, no en un cese total de tareas. Se hará en dos turnos por día: de 9 a 12 y de 18 a 21.
El coordinador nacional de ATE en la ANAC, Marcelo Belelli, explicó a la agencia Noticias Argentinas el motivo: "A la fecha, pese al tiempo transcurrido y los planteos realizados oportunamente en las distintas instancias de diálogo, los reclamos efectuados continúan sin una respuesta concreta que permita avanzar en su resolución".
No hay cancelaciones anunciadas. El gremio informó que va a garantizar la atención de los vuelos en desarrollo, los vuelos sanitarios y los vuelos oficiales.
Lo que sí puede haber son demoras dentro de las dos franjas horarias de la protesta, sobre todo en trámites que dependen del personal de la ANAC.
Belelli señaló que el anuncio se hizo con anticipación "a los efectos de que los distintos actores del sector aéreo puedan adoptar las previsiones necesarias y minimizar las eventuales afectaciones derivadas de la medida de fuerza".
Un dato que conviene aclarar: Aeroparque volvió a operar el jueves 27 de agosto a las 16, después de 55 horas cerrado por obras en la pista principal. Para el 3 y el 4 de septiembre, las dos terminales funcionan con su programación normal.

Los que hacen la medida son empleados de la ANAC, el organismo del Estado que regula, fiscaliza y habilita la actividad aérea. No son los controladores aéreos: esos trabajan en la empresa estatal EANA y están en otro gremio, ATEPSA.
Las áreas de la ANAC que participan en este tipo de protestas son:
Por eso el impacto se ve en inspecciones, habilitaciones y coordinación en tierra, y de ahí puede pasar a la programación de las aerolíneas.

El pliego que difundió el gremio tiene cuatro puntos:
Belelli afirmó que el sindicato "se ve en la necesidad de profundizar las medidas de acción gremial, haciendo uso de las herramientas previstas para la defensa de los derechos e intereses de los trabajadores y trabajadoras".

Desde el 6 de marzo de este año rige la reforma laboral del gobierno de Javier Milei. Su artículo 101 cambió el artículo 24 de la Ley 25.877 y fijó un piso: en los servicios esenciales no se puede acordar ni imponer una cobertura menor al 75% de la prestación normal.
La aviación comercial entra en esa categoría. El artículo 2 del Código Aeronáutico ya la declaraba esencial y el Decreto 825/2024 lo reglamentó, incluyendo de forma expresa las tareas de inspección, habilitación y certificación de la autoridad aeronáutica, es decir, las de la ANAC.
La Resolución 173/2026 de la ANAC, publicada en el Boletín Oficial el 26 de marzo, agregó reglas concretas para las medidas de fuerza en el aire:
Ya pasó este año. El 17 de marzo, a horas de que empezara un paro de ATE en 27 aeropuertos, la Secretaría de Trabajo dictó la conciliación obligatoria y el sindicato suspendió la medida.
La conciliación obligatoria es una orden del Estado que frena la protesta por un plazo y obliga a las partes a sentarse a negociar. Si el Gobierno la dicta de nuevo esta semana, las asambleas del 3 y el 4 no se hacen.

TM