A días de terminar el mercado de pases, Estudiantes de La Plata recibirá un dinero extra gracias a Gerónimo Spina, un nombre propio que causó mucho revuelo allá por el 2023.
En ese momento, el jugador se fue del country club de City Bell en condición de libre sin firmar contrato, para recalar en Atlético de Madrid, buscando hacer su camino profesional en el Viejo Continente.
Sin llegar a debutar con la Primera del equipo dirigido por Diego Simeone, el zaguero categoría 2005 fue transferido al Ajax de los Países Bajos. Los de Ámsterdam cerraron un acuerdo después de que el defensor también hubiera despertado el interés concreto del Barcelona en la ventana anterior.
La transferencia se cerró en una cifra base de 400 mil euros, a los que se podrían sumar otros 100 mil euros en función del cumplimiento de objetivos deportivos. Spina firmó contrato hasta 2028 con el Ajax, en una apuesta firme del club neerlandés por el juvenil argentino.
El plan trazado por la dirección deportiva del Ajax contempla que el joven zaguero inicie su etapa de adaptación en el Jong Ajax (el plantel B). Si cumple con los parámetros de rendimiento y evaluación esperados por el cuerpo técnico, dará el salto definitivo al plantel profesional para competir en la Eredivisie y en torneos internacionales.

Pese a la fría salida del jugador en 2023 —Spina se marchó libre haciendo uso de la patria potestad, ya que no tenía contrato profesional—, la operación dejará dividendos directos en las arcas del Pincha.
Por tratarse de una transferencia internacional de un futbolista formado en sus divisiones inferiores, Estudiantes de La Plata recibirá el 2,5% del monto total de la venta en concepto del mecanismo de solidaridad de la FIFA, una buena noticia para la tesorería de Avenida 53.
En su momento, la salida de Spina generó un fuerte malestar institucional. El Pincha llegó a publicar un comunicado repudiando al Atlético de Madrid por lo que consideró un "arrebato" del juvenil.
Con el paso de los años y esta transferencia, el club platense finalmente recibirá algo de rédito económico por la formación del defensor, un consuelo tardío pero bienvenido.