29/08/2026 - Edición Nº1299

Sociedad


Polémica

Proyecto de ley de Karen Reichardt: la dura crítica de una rescatista de perros abandonados

29/08/2026 | En el Living de NewsDigitales, Bruma Strafacio cuestionó la iniciativa de la diputada libertaria y advirtió sobre la emergencia de sobrepoblación animal.



En una entrevista realizada durante su visita a El Living de NewsDigitales, la rescatista y titular del refugio Umbru, Bruma Strafacio, cuestionó con extrema dureza el proyecto de ley impulsado por la diputada libertaria Karina Vázquez (conocida mediáticamente como Karen Reichardt). La iniciativa busca crear un registro oficial de criaderos legales de perros, así como regular el funcionamiento de los refugios y espacios de tránsito que albergan animales rescatados.

Durante la conversación, Strafacio expuso las contradicciones de pretender legislar el comercio de animales en medio de una crisis estructural signada por la sobrepoblación, el abandono diario y el colapso sistemático de las redes de contención independientes. Según la especialista, cualquier intento de formalización no hace más que validar una práctica mercantilista en un momento donde la prioridad debería ser la salud pública y el bienestar animal.

"Proponer un proyecto que regule criaderos es legitimar un sistema de compraventa en un contexto donde los refugios están desbordados. Es legitimar que se sigan multiplicando perros donde hay una emergencia de sobrepoblación. ¿Por qué estamos hablando de regular cuando se tendría que estar proponiendo prohibir?", disparó la activista.

El contrasentido del financiamiento estatal

Uno de los puntos más controvertidos de la propuesta legislativa radica en la idea de destinar la recaudación obtenida por las licencias o impuestos a los criaderos para sostener a los refugios inscriptos. Ante este esquema, la fundadora de Umbru utilizó una metáfora contundente para ilustrar la falla lógica de la medida.

"Tratar de regular un sistema que de por sí es dañino para los animales y decir que ese dinero va a ir a los refugios registrados es como financiar bomberos con impuestos a piromaníacos, habilitando a que los piromaníacos sigan incendiando todo. Hay que apagar el fuego primero y después ver cómo se gestiona el resto", enfatizó.

En esa misma línea, alertó sobre la carga económica y burocrática que significaría exigirle registros o tributos a proteccionistas que realizan una labor comunitaria a pulmón. "Hoy en día, rescatar implica cubrir costos veterinarios, alimento y redes de tránsito que salen íntegramente del bolsillo del rescatista y de donaciones que nunca alcanzan. El Estado no aporta nada para frenar la reproducción descontrolada y ahora pretende sumar exigencias", agregó.

Autogestión artística: el origen del refugio Umbru

Frente a la falta de apoyo estatal y la escasez de donaciones particulares, Strafacio apela al arte como motor económico para sostener los rescates. Desde el nacimiento del proyecto en 2020 —que comenzó con la atención de un perro paralítico cuyo tratamiento era altamente costoso—, la activista financia su labor mediante la venta de obras plásticas de su propia autoría.

A través de la cuenta del refugio @umbru, comercializa sus cuadros para cubrir gastos veterinarios, intervenciones complejas, medicación y traslados. No obstante, reconoce la dificultad de balancear ambas facetas: "Me lleva tanto tiempo el cuidado de los perros que a veces dejo un poco de lado la pintura. Surgió como una vía para no depender solo de donaciones que no alcanzaban, y hoy todo lo recaudado se reinvierte en darles una oportunidad a los animales que sacamos de la calle o de situaciones de maltrato", enfatizó. 

Durante la entrevista, Strafacio analizó el impacto de las plataformas de venta por internet, donde la falta de controles fomenta la reproducción casera sin criterios de salud ni castración. Esta dinámica, sumada a las tendencias del mercado, genera un circuito de adopción y posterior abandono de animales de raza cuando los dueños no pueden afrontar su crianza.

"Lamentablemente estamos frente a la moda del perro del momento: en su momento fue el caniche, después el bulldog francés y ahora el salchicha. La gente los compra y después, cuando crecen o generan problemas en la casa, los desechan. Hay muchas personas que continúan manejando a los animales como si fueran muebles", lamentó Strafacio, quien además remarcó que los refugios reciben constantemente ejemplares de raza pura rescatados de la calle o de criaderos clandestinos en condiciones de hacinamiento.

La castración como única salida real

Para la rescatista, la solución de fondo no reside en crear marcos normativos para comerciar animales, sino en implementar campañas masivas de castración, concientización y tenencia responsable que ataquen la raíz del problema.

"Un perro en adopción no es solo ponerle la vacuna o el antiparasitario; es castrarlo, porque es la única forma real de frenar la cantidad de animales sueltos. Si una persona adopta un perro y no lo castra, por un descuido se vuelve a multiplicar. Si no dejamos de ver a los perros como productos o mercancías, esto no va a parar nunca", concluyó.