El presidente del Comité Nacional de la Unión Cívica Radical (UCR), Leonel Chiarella, aprovechó la renovación de autoridades del partido en Chubut para enviar una señal política al Gobierno de Javier Milei y plantear la necesidad de construir una alternativa nacional. El dirigente acompañó la asunción del intendente de Trelew, Gerardo Merino, como nuevo titular del radicalismo provincial y reivindicó una identidad propia frente al oficialismo y al kirchnerismo.

“Cuando no se roba y no hay corrupción en el Estado las cosas pueden ser mucho mejores”, sostuvo Chiarella durante el encuentro realizado en Esquel. Con esa definición, buscó contraponer el modelo de gestión que reivindica la UCR con la discusión política actual y destacó como referencias a los expresidentes Arturo Illia y Raúl Alfonsín.
Chiarella planteó que la Argentina necesita “una propuesta alternativa a la grieta” y remarcó que el radicalismo no debe perder protagonismo. El mensaje aparece en momentos en que La Libertad Avanza busca ampliar su representación territorial y atraer a sectores del electorado tradicionalmente vinculados con el radicalismo.
En Esquel acompañé al radicalismo de Chubut en la renovación de sus autoridades.
— Leonel Chiarella (@leonelchiarella) August 29, 2026
Felicitaciones a Gerardo Merino, que fue elegido presidente de la UCR Chubut, y a toda la mesa que estará al frente de esta nueva etapa. También mi agradecimiento a Gustavo Menna por el trabajo… pic.twitter.com/y0etSvCHuW
El jefe de la UCR nacional destacó que el partido continúa siendo gobierno en distintas provincias y municipios. “Ser radical es generar transformaciones como lo hacen nuestros gobernadores, nuestros quinientos intendentes o nuestros vicegobernadores y ministros en gobiernos como el de Chubut”, afirmó.
La definición apunta a recuperar una identidad política que en los últimos años quedó atravesada por distintas posiciones frente al oficialismo nacional. Mientras algunos dirigentes radicales mantuvieron acercamientos con Milei, la conducción partidaria busca reforzar una estrategia de autonomía y evitar que la UCR quede subordinada al crecimiento libertario.
El Congreso y la Convención Provincial del radicalismo sirvieron además para exhibir la estructura territorial que el partido conserva en la Patagonia. Junto a Merino participaron el vicegobernador Gustavo Menna, la senadora nacional Edith Terenzi y dirigentes de distintos sectores de la UCR.
Fortaleciendo la Unión Cívica Radical en cada rincón del país!
— Leonel Chiarella (@leonelchiarella) August 28, 2026
En San Carlos de Bariloche compartimos una agenda de trabajo junto a dirigentes y referentes del radicalismo de Río Negro, intercambiando experiencias y pensando los desafíos que tenemos por delante.
Queremos una… pic.twitter.com/7zTEw5pKiC
La recorrida de Chiarella no terminó en Chubut. El dirigente había llegado a Bariloche para iniciar una gira por la Patagonia andina, donde mantuvo reuniones con la diputada provincial Lorena Matzen, el exintendente Marcelo Cascón, legisladores, dirigentes y militantes radicales de Río Negro, además de representantes de sectores productivos.
El despliegue tiene una lectura política: la UCR busca fortalecer sus estructuras provinciales para recuperar capacidad de negociación y llegar al próximo turno electoral con una propuesta propia. El objetivo es evitar que la disputa nacional quede reducida a una polarización entre Milei y el peronismo.
La señal de Chiarella hacia el Gobierno nacional combina así distancia política y reivindicación de gestión. El radicalismo pretende mostrarse como una fuerza capaz de disputar el centro del escenario sin abandonar sus banderas históricas y con presencia territorial propia.
El desafío será transformar ese posicionamiento en una alternativa electoral concreta. Por ahora, la conducción nacional apuesta a ordenar el partido, reforzar su presencia en las provincias y marcar que la UCR no está dispuesta a convertirse en un actor secundario frente al avance de Milei.