A tan solo un día del cierre de agosto, las consultoras privadas coinciden en que la inflación de alimentos desaceleró respecto a julio. Así, traccionaría a la baja el IPC de agosto, que dará a conocer el INDEC el jueves 10.
Cabe recordar que el Relevamiento de Expectativas del Mercado que elabora el Banco Central preveía, a fines de julio, para agosto un 1,8%, con la inflación núcleo apenas por debajo (1,7%).

Econviews, la consultora que encabeza Miguel Kiguel, midió una baja de precios de alimentos y bebidas en supermercados en la cuarta semana de agosto, de 0,2% en promedio.
La retracción estuvo encabezada por verdulería (-1,1%) y carnes (-0,5%).
Por el contrario, la primera semana de agosto había exhibido aumentos de 0,8%, que desaceleraron en la segunda semana (0,1%). En la tercera, las subas fueron del 0,4%.

Así, la suba de precios acumulada de 4 semanas medida por Econviews arroja un 1,6%.
Por su parte, LCG estimó que, en promedio, en la cuarta semana de agosto, los precios de los alimentos se movieron apenas 0,1%, dejando atrás la primera semana, cuando los precios aceleraron 0,6%, compensados por bajas en la segunda semana (-0,3%), pero empujados al alza al 0,8% la tercera.
De este modo, la inflación promedio de las últimas cuatro semanas se desaceleró al 1,4%, retrocediendo 0,6 puntos porcentuales respecto a la medición previa.

Por último, Eco Go, con una semana de rezago, informó una suba de precios en alimentos y bebidas en todo el país del 0,3% en la tercera semana de agosto.
Así, los aumentos se sostienen en línea con el nivel de la segunda semana, por encima de la primera (0,1%). Con estos datos, proyectan para agosto un 1,5% de inflación general.

La inflación de alimentos es sumamente relevante en el número general del IPC, dado que es la división de mayor ponderación.
En julio, los alimentos y bebidas no alcohólicas se aceleraron (2%), siendo la división de mayor incidencia en casi todas las regiones, ubicándose apenas por debajo del nivel general (2,1%).
Estas mediciones privadas permiten anticipar una merma en la inflación de alimentos en agosto, que permitiría volver a perforar el piso del 2% en el nivel general, y retomar un sendero de desinflación.
