Una corona sobre un almohadón, la espada real y las principales condecoraciones de Harald V encabezarán este lunes uno de los rituales más solemnes de la monarquía noruega. Tres días después de su muerte, el féretro del antiguo soberano será trasladado por su propia familia hasta la Capilla Real, donde permanecerá hasta el funeral del 9 de septiembre.
La ceremonia comenzará a las 16, cuando el ataúd deje el Salón Rojo del Palacio Real de Oslo. Los hijos y nietos de Harald serán los encargados de llevarlo en procesión a través de distintas salas de la residencia.
También participarán la reina Mette-Marit y Sonja, viuda del monarca. El jefe de la Casa del Rey caminará al frente con la corona real, mientras otro funcionario llevará la espada y miembros del Palacio transportarán las principales órdenes noruegas, danesas, suecas y británicas recibidas por Harald.
Al llegar a la Capilla Real, el ataúd será colocado sobre un catafalco de terciopelo y cubierto con el estandarte real. La corona y la espada quedarán sobre el féretro, mientras las condecoraciones serán ubicadas a sus pies. La familia, integrantes de la Casa Real y ayudantes del monarca participarán luego de una ceremonia privada.
El ritual recuperará un precedente cargado de simbolismo: el mismo recorrido entre el Salón Rojo y la Capilla Real fue realizado en 1991 después de la muerte de Olav V, padre de Harald.

A partir del martes 1 de septiembre a las 14, la Capilla Real abrirá sus puertas al público. Los ciudadanos podrán pasar lentamente frente al féretro para presentar sus respetos hasta el martes 8 a las 18.
Un día después llegará la despedida definitiva. El funeral de Harald V se celebrará el miércoles 9 de septiembre a las 13 en la Catedral de Oslo y seguirá la liturgia funeraria de la Iglesia de Noruega.

La ceremonia será encabezada por Olav Fykse Tveit, máxima autoridad de la Iglesia noruega, junto con la obispa de Oslo, Sunniva Gylver, y contará con la participación del Coro de la Catedral. A la hora exacta del comienzo, las iglesias de todo el país harán sonar tres veces sus campanas y Noruega guardará un minuto de silencio.
Después habrá una procesión por Oslo. El Gobierno ya prepara espacios para la prensa en la Plaza del Palacio, Karl Johans gate, la Catedral y la fortaleza de Akershus, aunque el recorrido completo y otros detalles del ceremonial serán anunciados más adelante. Hasta entonces, Noruega continuará en el período de luto nacional iniciado el mismo día de la muerte de Harald V.