Lionel Messi volvió a demostrar que el paso del tiempo no lo alcanza. A los 39 años, el capitán de Inter Miami protagonizó una noche mágica en el Chase Stadium: anotó cuatro goles y repartió una asistencia en la contundente goleada 7-1 sobre CF Montreal, la mayor victoria del club en la historia de la MLS. Con esa producción, el rosarino no solo lideró una exhibición histórica, sino que también volvió a poner sobre la mesa una de las discusiones más apasionantes del fútbol mundial: quién será el máximo goleador de todos los tiempos.
El festival individual comenzó en el minuto 40, cuando Messi ejecutó un tiro libre que se desvió en un defensor y sorprendió al arquero rival. Doce minutos después llegó el segundo, tras una jugada de pura clase en la que se sacó de encima a tres marcadores. Completó su hat-trick con una vaselina sutil por encima del portero y, ya en el tiempo añadido, selló la noche con otro tiro libre. Fue la octava vez en su carrera que marca cuatro o más goles en un partido, y la primera desde febrero de 2020, cuando le convirtió cuatro al Eibar con la camiseta de Barcelona.
Messi recorded 4 goals and an assist as @InterMiamiCF dominated CF Montreal, 7-1. 💪 pic.twitter.com/0cPkV40Jr6
— Major League Soccer (@MLS) August 30, 2026
Con esta actuación, Messi llegó a los 928 goles en toda su carrera profesional, sumando 32 tantos en lo que va del año y 18 en la temporada regular de la MLS, donde lidera la tabla de goleadores con dos de ventaja sobre Petar Musa. La cifra lo mantiene firme en la pelea histórica con Cristiano Ronaldo, que acumula 978 goles en 1.333 partidos como profesional. La diferencia entre ambos, de 50 tantos, se redujo sensiblemente tras el póker ante Montreal, en un contexto en el que el portugués también sigue sumando con la camiseta de Al Nassr.
La comparación entre ambos números no es menor si se tiene en cuenta la cantidad de partidos disputados: Messi necesitó 1.172 encuentros para llegar a sus 928 goles, mientras que Ronaldo lleva 1.333 presencias para sus 978. Esa relación de eficiencia alimenta un debate que lleva más de una década instalado en el fútbol mundial y que, con el correr de las temporadas, sigue sin resolverse pese a que ambos ya superaron ampliamente los 39 años.
Además de acortar camino en esa carrera histórica, Messi dejó otro registro llamativo: se convirtió en el jugador más rápido en alcanzar 20 partidos con dos o más goles en la historia de la MLS, una marca que logró en apenas 72 apariciones. También quedó a solo cuatro tantos de falta directa del récord histórico que pertenece al brasileño Marcelinho Carioca, otro objetivo que el rosarino tiene a tiro en el corto plazo.

La noche tuvo, además, un condimento especial: llegó en medio de un momento personal difícil para Messi, tras la muerte de su padre y representante, Jorge, a principios de mes. Pese al dolor, el capitán argentino volvió a mostrar por qué sigue siendo determinante para Inter Miami, que buscaba cortar una racha de cinco partidos sin ganar en todas las competiciones.
Con la MLS Cup como próximo gran objetivo grupal y la carrera goleadora histórica como telón de fondo personal, Messi sigue escribiendo capítulos que lo acercan cada vez más a Cristiano Ronaldo. La diferencia se achica partido a partido, y en Miami ya nadie descarta que, tarde o temprano, esa distancia termine de cerrarse.