31/08/2026 - Edición Nº1301

Política

Política y redes sociales

Milei pierde impulso en redes y crece una pregunta clave para su gestión

30/08/2026 | Escándalos, errores en la estrategia virtual y una creciente distancia entre el discurso oficial y las preocupaciones sociales.



La maquinaria digital que acompañó el ascenso de Javier Milei parece haber comenzado a perder potencia. El Presidente mantiene una presencia superior a la de cualquier otro dirigente político argentino, pero un análisis de la conversación en redes sociales detectó una caída sostenida en las menciones, interacciones, comentarios y compartidos vinculados al oficialismo.

El fenómeno representa un cambio significativo respecto de la campaña electoral de 2023, cuando el discurso de la "casta", la "motosierra" y la confrontación permanente lograban instalar rápidamente los temas impulsados por el entonces candidato libertario.

Según explicó el especialista Kevin Grunbaum, la pérdida de intensidad responde a varios factores que comenzaron a acumularse durante los últimos meses y que afectan tanto la estrategia comunicacional como la capacidad del Gobierno para conectar con las preocupaciones de la sociedad.

Menos interacciones y una agenda que ya no genera el mismo impacto

El principal indicador del desgaste aparece en la cantidad de conversaciones que genera el Presidente en el ecosistema digital. De acuerdo con el análisis, durante los últimos doce meses se registró una desaceleración en el volumen de menciones relacionadas con Milei.

"Hay una caída consistente, es decir, cada vez aparece menos el Gobierno", sostuvo Grunbaum, quien remarcó que la conversación sobre el mandatario "genera menos interés".

El especialista planteó además una diferencia central con el fenómeno electoral que llevó a Milei a la Casa Rosada: mientras durante la campaña sus consignas interpretaban buena parte del clima social, actualmente existe una mayor distancia entre los temas que intenta instalar el oficialismo y aquellos que preocupan a la ciudadanía.

En ese sentido, señaló que "a Milei se lo empieza a percibir como uno más" y que "los temas de los que habla el Gobierno no son necesariamente los temas que le son relevantes a una sociedad en este momento".

Los escándalos que golpearon la narrativa libertaria

A la pérdida de interés se sumó otro problema para el oficialismo: la aparición de distintos escándalos que pusieron en tensión una de las principales características con las que Milei construyó su identidad política.

El caso Libra, las denuncias relacionadas con ANDIS, las controversias vinculadas a José Luis Espert y el denominado caso Adorni quedaron instalados en la conversación pública y afectaron la narrativa de un Gobierno que había construido buena parte de su identidad alrededor de la crítica a la política tradicional.

Para Grunbaum, "los casos de corrupción le quitaron a Milei ese distintivo que tenía él de bueno, no es un político más".

El cambio resulta relevante porque una de las principales fortalezas del Presidente había sido presentarse como un dirigente externo al sistema político. Con el paso del tiempo, esa diferenciación comenzó a erosionarse.

Problemas en la estrategia digital

La estrategia oficialista en redes también atravesó modificaciones internas. El alejamiento de Fernando Cerimedo y la posterior participación de Santiago Oria en la denominada batalla cultural digital estuvieron acompañados por cuestionamientos y problemas técnicos.

La detección de errores vinculados al uso de bots para amplificar publicaciones habría afectado la distribución orgánica de los contenidos libertarios y reducido la capacidad de la militancia digital para multiplicar los mensajes oficiales.

Según el especialista, la "capilaridad" que caracterizó a la comunicación libertaria durante sus primeros años "está dañada hoy".

Incluso advirtió sobre el riesgo de que determinadas prácticas terminen afectando la distribución de los contenidos a través de los algoritmos de las plataformas.

Milei sigue siendo central, pero ya no domina la conversación

El escenario, sin embargo, está lejos de significar la desaparición del fenómeno libertario. Milei continúa generando un volumen de conversación superior al de cualquier otro dirigente político argentino e incluso al de varios líderes internacionales.

La diferencia está en la tendencia. El Presidente ya no consigue instalar con la misma facilidad sus propios temas y, frente a determinadas discusiones, el Gobierno aparece obligado a reaccionar sobre asuntos que ya fueron instalados por otros actores.

La situación se observó en debates vinculados con la extranjerización de tierras, los deudores morosos y distintas demandas económicas y sociales.

Mientras tanto, la oposición tampoco logró capitalizar completamente el desgaste. Los sectores opositores todavía no consiguieron transformar el descontento social en una conversación digital capaz de desplazar al oficialismo.

Para Grunbaum, el dato central es que "Milei cambió": dejó de ser el dirigente antisistema que irrumpió en 2023 y pasó a ocupar el centro del poder.

En un contexto marcado por dificultades económicas, reclamos sociales y escándalos políticos, el desafío para el Gobierno ya no parece ser solamente ganar la batalla en las redes, sino recuperar la capacidad de conectar con una sociedad que comienza a mirar al fenómeno libertario con menos sorpresa y, sobre todo, con menos interés.

ND

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