El embajador argentino ante la Unión Europea, Fernando Iglesias volvió a cargar contra el dirigente peronista Rodolfo Tailhade y presentó públicamente lo que denominó “el método Tailhade”, una acusación política con la que sostiene que determinadas denuncias judiciales pueden ser utilizadas como herramientas de difamación mediática.
El mensaje fue publicado en la red social X y posteriormente replicado por la diputada nacional Lilia Lemoine, que de esta manera amplificó entre sus seguidores las críticas de Iglesias contra el exdiputado y dirigente del kirchnerismo.
Ahora que la Justicia cerró el caso, pude escribir EL MÉTODO TAILHADE. Cómo trabaja y para quién uno de los sujetos más obscuros y despreciables del obscuro y despreciable kirchnerismo.
— Fernando A. Iglesias (@FerIglesias) August 30, 2026
Lo publica hoy @RevistaSeul
"De manera que se me aplicó el método Tailhade, cuya esencia es…
Iglesias -a quien sus detractores llaman en forma despectiva "el profe de voley"- aseguró que, luego del cierre judicial del caso al que hizo referencia, pudo escribir sobre el mecanismo que atribuye a Tailhade. Lo presentó como una práctica destinada a instalar sospechas sobre terceros aun cuando no exista una condena que los vincule con los hechos investigados.
En su publicación, el diputado sostuvo que el supuesto método consistiría en “disfrazar una campaña de difamación mediática con la apariencia de una denuncia judicial”.
Según su interpretación, el objetivo sería generar una asociación entre personas que no necesariamente tienen responsabilidad en los hechos investigados y un determinado entramado de corrupción. Iglesias sostuvo que, de esa manera, se buscaría instalar la idea de que “todos son igual de corruptos”.
El legislador también afirmó que ese mecanismo habría generado consecuencias sobre personas ajenas a la actividad política. Entre ellas mencionó a integrantes de su familia y a un estudiante de Literatura que, según relató, solamente le había alquilado un departamento.
Iglesias utilizó además el mensaje para cuestionar duramente al kirchnerismo. En su publicación describió a Tailhade como una de las figuras que considera más representativas de ese espacio político y vinculó el supuesto mecanismo de denuncia con una estrategia destinada a desacreditar a quienes denuncian hechos de corrupción.
El embajador sostuvo que, bajo esa lógica, no sería necesario demostrar la responsabilidad de todas las personas alcanzadas por una investigación: bastaría con instalar públicamente un vínculo entre ellas para producir un daño reputacional.
La acusación, formulada en términos políticos por Iglesias, fue amplificada por Lemoine mediante su retuit, que permitió que el planteo volviera a circular entre usuarios afines al oficialismo.
La tesis del exdiputado parte de una distinción entre una denuncia judicial genuina y su eventual utilización como herramienta de comunicación política. Según su planteo, el expediente judicial funcionaría como punto de partida para una campaña pública destinada a instalar sospechas que pueden exceder aquello que finalmente determine la Justicia.
Iglesias sostuvo que esa dinámica puede producir consecuencias incluso sobre personas que no participan de la política y que terminan involucradas públicamente por su relación circunstancial con alguno de los protagonistas.
El dirigente presentó su interpretación como el eje de “El método Tailhade”, un texto en el que promete explicar cómo funcionaría ese mecanismo y a quiénes beneficiaría.
En ese marco, la intervención de Lilia Lemoine resulta políticamente significativa porque no se limitó a compartir el tuit de Iglesias. La diputada ultraderechista opinó: "Saber cómo operan les quita poder". De esta manera, al planteo de Iglesias se suma la apreciación de la legisladora, que renovó sus habituales críticas al kirchnerismo.