31/08/2026 - Edición Nº1301

Deportes


Liniers no se olvida

Qué pasó un 31 de agosto de 1994 y por qué es un día glorioso en la historia de Vélez

31/08/2026 | De la mano de Carlos Bianchi, Chilavert, Bassedas y Pompei, venció por penales a San Pablo en el Morumbí y conquistó su primera Libertadores.



El 31 de agosto de 1994, Vélez se convirtió en el séptimo equipo argentino en ganar la Copa Libertadores de América. Una gesta que quedó grabada a fuego en la historia grande del club de Liniers y del fútbol argentino. Este lunes se cumplen 32 años de aquella noche mágica en el Morumbí.

En el estadio brasileño, el elenco dirigido por Carlos Bianchi cedió por 1-0 ante el San Pablo de Telé Santana —el último gran equipo brasileño de la década, bicampeón de la Libertadores en 1992 y 1993—.

El gol del Tricolor lo marcó Müller de penal. Pero como en Liniers, en el partido de ida, el "Fortín" había ganado 1-0 con un gol de Omar Asad, la serie quedó igualada en el global y todo se definió desde los doce pasos.

En la tanda, Vélez se impuso 5-3, con José Luis Chilavert —el paraguayo que se transformaría en símbolo de aquel plantel— haciendo la diferencia bajo los tres palos.

El último remate, el que selló la historia, fue ejecutado por Christian "Tito" Pompei, que picó suave la pelota ante Zetti y desató la locura azulgrana en tierra brasileña.


El Vélez campeón de América.

La formación que hizo historia

Aquella noche inolvidable, Vélez formó con: José Luis Chilavert; Flavio Zandoná, Roberto Trotta, Mauricio Pellegrino, Raúl Cardozo; Héctor Almandoz, "Pepe" Basualdo, Marcelo Gómez, Christian Bassedas; Omar Asad y el "Turu" Flores.

Un plantel que combinó jerarquía, sacrificio, orden táctico y una mentalidad ganadora impuesta por Carlos Bianchi, que años después replicaría —y ampliaría— su ciclo triunfal en Boca Juniors.

El título dejó a Vélez en el mapa del fútbol mundial y le abrió la puerta a la final Intercontinental, que se jugaría meses después en Tokio ante el poderoso Milan de Fabio Capello, con figuras como Baresi, Maldini y Boban.

Esa cita, disputada el 1° de diciembre de 1994, terminaría también con victoria del Fortín (2-0, con goles de Trotta y Asad), consagrándolo campeón del mundo.


El festejo velezano en el vestuario.

Un año perfecto

La conquista de la Libertadores fue el broche de un año redondo para el club de Liniers. Vélez venía de coronarse campeón del Torneo Clausura 1993 —su primer título de Primera División— y luego sumaría el Interamericano, cerrando un ciclo dorado.

Aquella gloriosa noche en el Morumbí fue el punto más alto. Héctor Gaudio como presidente y Raúl Gámez como hombre del fútbol, lideraron el período más exitoso de la historia institucional con las conquistas de la Copa Libertadores y la Copa Intercontinental.