01/09/2026 - Edición Nº1302

Deportes


ACA vs. ACTC

Por qué es tan importante terminar con la división histórica en el automovilismo argentino

01/09/2026 | La grieta en la gobernanza del automovilismo puede llegar a su fin, con el Turismo Carretera y la vuelta de la Fórmula 1 en escena.



El fútbol y el automovilismo son los deportes más populares y federales del país. Entre los dos, generan buena parte del volumen de negocios de la industria deportiva de Argentina. Sin embargo, la gobernanza entre ambos es muy distinta. 

Mientras en el fútbol la administración y el poder están concentrados únicamente en la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), que deriva del proceso histórico de la FIFA, en el automovilismo existen dos grandes instituciones que organizan las principales competencias.

Aunque también está la Asociación Civil Rally Argentino (ACRA), en el mundo de los fierros existen principalmente el Automóvil Club Argentino (ACA) y la Asociación Corredores Turismo Carretera (ACTC).

Un destacado abogado en derecho deportivo llegó a decir que "por fuera de la FIFA, lo único que queda en el fútbol es jugar en la Antártida con pingüinos". En otros deportes no pasa, el poder está más dividido.

En el pádel por ejemplo, existen distintas asociaciones nacionales e internacionales. De hecho en Argentina, la categoría más importante del automovilismo, el Turismo Carretera, está por fuera de la entidad que tiene el reconocimiento internacional de la Federación Internacional del Automóvil (FIA).

Es como si la Liga Profesional de Fútbol (LPF) tuviera autonomía y rompiera relaciones con FIFA. Existirían dos campeonatos nacionales y podría darse el hecho de que aquellos jugadores del fútbol argentino que estén en un torneo por fuera de AFA, no sean elegibles para jugar un Mundial.


El edificio de ACA recuerda cuál es la asociación que puede llevar un argentino a la Fórmula 1.

El inicio del conflicto y el nacimiento de los pilotos-dirigentes

La pelea entre las dos grandes instituciones es de larga data. Todo empezó el 30 de agosto de 1960, cuando un grupo de pilotos se reunió para buscar soluciones a problemas técnicos y reglamentarios impuestos por el ACA, que hasta ese momento manejaba el Turismo Carretera de manera unilateral.

Las primeras quejas ya marcaban el rumbo: una decisión inconsulta sobre recargar combustible desde afuera del auto (los pilotos preferían hacerlo desde adentro) y, en 1968, disputas por peso mínimo, cilindrada y distancia entre ejes en la era de los autos Sport.

En los 70, la ACTC aceptó la propuesta del ACA de reducir la cilindrada de los motores de 4.000 a 3.000 cc, aunque se generó un nuevo choque por el rango que habilitaba a Fiat y Peugeot a participar.

En 1974, un nuevo enfrentamiento hizo que el campeonato arrancara recién en abril, y sólo la intervención de la Subsecretaría de Deportes de la Nación logró calmar las aguas.

El quiebre definitivo

En 1978, con nuevas disputas y boicots de carreras, la relación se rompió definitivamente. El ACA presentó un torneo nocturno con autos de 2 litros de cilindrada al que denominó "el nuevo TC" -una jugada que la ACTC vivió como un golpe directo-.

La respuesta llegó al año siguiente: el domingo 20 de mayo de 1979, en el autódromo de Buenos Aires, la ACTC comenzó la etapa de autofiscalización de sus competencias, bajo la presidencia de Octavio Justo Suárez.

Ese fue el gran cambio histórico. La ACTC organizó sus propios campeonatos y le imprimió al TC una nueva impronta: ausencia de equipos oficiales (como había ocurrido en los 70) y pilotos integrados a equipos formados principalmente en la provincia de Buenos Aires.

Finalmente, en el mismo 1979, la ACTC obtuvo el reconocimiento del propio ACA como organizador exclusivo de las competencias del TC y luego absorbió a la vieja CADAD, el organismo de fiscalización existente. 

La grieta del automovilismo argentino se reactivó con distintos capítulos -como en 2001, 2023 y el decreto de 2025 que otorgó al ACA fiscalización exclusiva-, y explica por qué César Carman y Hugo Mazzacane podrían hacer historia en la industria deportiva de Argentina, al terminar con una grieta que lleva casi 50 años.


Los dos máximos referentes de la gobernanza del automovilismo en Argentina.

¿Por qué es tan importante la unidad para la industria del automovilismo?

César Carman, presidente del ACA, confesó que el desenlace positivo del diálogo con Hugo Mazzacane —titular de la ACTC— está más cerca que nunca y creó expectativas.

En diálogo con Carburando Radio, Carman dejó una frase que ilusionó a los seguidores del automovilismo: "Estamos a nada de una gran noticia para el automovilismo argentino".

El presidente del ACA reveló que sus conversaciones y reuniones con Mazzacane vienen dando resultados concretos, y anticipó que la reconciliación institucional entre ambas entidades podría concretarse pronto.

Durante estos años, la división también fue uno de los factores que impidió el regreso de eventos internacionales de primer nivel al calendario nacional, ya que la FIA reconoce únicamente al ACA como su representante en el país.

El primer paso concreto se dio en junio de 2026, cuando ambos dirigentes protagonizaron una reunión histórica para reabrir los canales de diálogo. Desde entonces, las conversaciones se sucedieron con una frecuencia inédita.

Mazzacane resumió el nuevo clima con una frase de Perón: "Mejor que decir, es hacer". Ambos coincidieron en la necesidad de crear una mesa de trabajo conjunta para proyectar el futuro del automovilismo argentino con vistas a 2027. 

El futuro tiene nombre y apellido: Franco Colapinto. El regreso de la Fórmula 1 a Buenos Aires con un piloto argentino, llevaría a la industria del automovilismo en el país a otro nivel. Pero no sería el único beneficio. 

Cómo impactaría la unidad en el automovilismo argentino

Un acuerdo entre las partes podría destrabar varios frentes clave, principalmente en:

  • La fiscalización unificada de todas las categorías nacionales.
  • El regreso de carreras internacionales al calendario argentino (Fórmula 1, TCR World Tour, entre otras).
  • El fortalecimiento institucional del automovilismo local.
  • Una mayor cooperación entre el ACA, la ACTC y otras entidades regionales.
  • Aumentar la generación de ingresos para los equipos y la industria del automovilismo en general.