31/08/2026 - Edición Nº1301

Sociedad


Salud y cuidados

Día Internacional de la Obstetricia y la Embarazada: por qué se celebra cada 31 de agosto

31/08/2026 | La fecha reconoce el trabajo de obstetras y parteras y destaca la importancia del cuidado durante el embarazo y el parto.



Cada 31 de agosto se celebra el Día Internacional de la Obstetricia y la Embarazada, una fecha que pone el foco en una etapa muy especial de la vida y, al mismo tiempo, reconoce a quienes acompañan a las personas gestantes durante el embarazo, el parto y el período posterior al nacimiento.

En Argentina, la jornada también busca destacar el papel de las parteras y obstétricas, profesionales que no solo realizan controles, sino que brindan acompañamiento y contención durante todo el proceso. La obstetricia comprende el seguimiento del embarazo, la preparación para el parto, la atención del nacimiento y el cuidado durante el puerperio.

Una fecha con una historia particular

El origen de la celebración está relacionado con San Ramón Nonato, quien murió el 31 de agosto de 1240 y es considerado el patrono de las obstétricas, las parturientas y las personas embarazadas.

Su historia está directamente relacionada con su nacimiento. Según la tradición, fue extraído vivo del vientre de su madre después de que ella falleciera durante el parto. De allí surgió su nombre: “Nonato”, una referencia a quien no nació de la manera habitual.

Con el paso del tiempo, su figura quedó asociada al embarazo y al nacimiento, convirtiendo al 31 de agosto en una fecha para recordar tanto a las personas gestantes como a quienes trabajan en obstetricia.

El acompañamiento que comienza antes del parto

Uno de los aspectos más importantes de la obstetricia son los controles prenatales. Estas consultas permiten seguir la evolución del embarazo, detectar posibles complicaciones y responder las dudas que puedan surgir durante los distintos meses de gestación. Los controles también cambian de acuerdo con la etapa del embarazo y permiten preparar de manera progresiva el momento del nacimiento.

Pero el trabajo de las obstétricas y parteras no termina cuando llega el bebé. También incluye la atención durante el posparto, el seguimiento de la persona que dio a luz, la evaluación del recién nacido, el acompañamiento de la lactancia y el asesoramiento sobre los primeros cuidados.

Además, estos profesionales cumplen un papel importante en la educación para la salud sexual y reproductiva, y en la preparación integral para la maternidad y el nacimiento.

Una fecha para hablar de salud y derechos

El Día de la Obstetricia y la Embarazada también busca recordar que atravesar un embarazo y un parto con atención adecuada es parte fundamental del cuidado de la salud. El acompañamiento profesional puede contribuir a reducir riesgos y favorecer una experiencia segura y respetuosa para la persona gestante y el recién nacido.

Por eso, cada 31 de agosto no solo se homenajea a quienes acompañan la llegada de una nueva vida, sino que también se pone en valor la importancia de contar con información, controles y atención de calidad durante todo el proceso.