31/08/2026 - Edición Nº1301

Política

Interna peronista

El pedido que incomodó a Máximo Kirchner durante un asado con la liga de intendentes

31/08/2026 | La Liga de Intendentes buscó una definición sobre las reelecciones, pero el líder de La Cámpora evitó comprometerse y habló de unidad.



La interna del peronismo bonaerense sumó un nuevo capítulo en Merlo, donde una docena de intendentes compartió un asado con Máximo Kirchner y puso sobre la mesa uno de los temas que más preocupa a los jefes comunales: la posibilidad de habilitar nuevas reelecciones. El encuentro tuvo como anfitrión al intendente Gustavo Menéndez y se desarrolló sin fotos oficiales.

La reunión sirvió también para repasar el escenario político nacional y provincial y analizar las dificultades que atraviesa el peronismo para ordenar una estrategia común. Los intendentes de la denominada Liga mantienen vínculos históricos con el kirchnerismo y el Frente Renovador, aunque buscan conservar cierta distancia de La Cámpora, el Movimiento Derecho al Futuro de Axel Kicillof y el sector de Sergio Massa.

La pregunta que quedó sin respuesta

Según reconstruyeron participantes del encuentro, los intendentes plantearon la necesidad de avanzar con las reelecciones, un reclamo que puede definir buena parte del armado electoral bonaerense. Sin embargo, Máximo no habría dado la respuesta contundente que esperaban y evitó comprometerse con una definición concreta.

El dirigente sí hizo eje en la necesidad de preservar la unidad del peronismo y escuchó los planteos sobre el escenario que viene. La situación expone una tensión central: mientras los intendentes necesitan certezas para ordenar sus territorios, la conducción política todavía no logra establecer reglas claras para 2027.

En ese esquema también aparece Cristina Fernández de Kirchner, cuya influencia continúa siendo determinante dentro del espacio. Cerca de los intendentes sostienen que la expresidenta sigue siendo una referencia política central y que no necesariamente respaldaría una candidatura presidencial de Kicillof.

La relación entre ambos sectores es uno de los principales interrogantes del peronismo. Kicillof construyó un poder propio después de ganar dos elecciones en la provincia, pero todavía enfrenta la resistencia de sectores que consideran que la conducción del espacio debe mantenerse bajo la órbita del kirchnerismo.

Kicillof, Máximo y Massa

El escenario se completa con la reaparición de Sergio Massa, quien conserva vínculos con dirigentes bonaerenses y aparece como una figura con capacidad para dialogar con distintos sectores. Su eventual regreso a la disputa nacional es seguido con atención por quienes buscan una alternativa competitiva para el peronismo.

Mientras tanto, Kicillof mantiene su estrategia de ampliar la construcción del Movimiento Derecho al Futuro y proyectarla más allá de la provincia. Esa expansión lo coloca necesariamente en competencia por el liderazgo opositor y abre una disputa con quienes todavía reconocen a Cristina como principal autoridad política.

La incógnita también alcanza al calendario electoral bonaerense. A pocos meses del cierre del año, persisten dudas sobre el sistema de selección de candidatos, las PASO y el esquema definitivo de votación en la provincia.

En paralelo, los intendentes necesitan saber si podrán volver a competir por sus municipios o si deberán abandonar sus aspiraciones de reelección. Por eso, el silencio de Máximo durante el asado de Merlo no fue un detalle menor: dejó en suspenso una definición que puede modificar el tablero del peronismo bonaerense.

Por ahora, la unidad aparece como la única coincidencia capaz de reunir a los distintos sectores. El problema es que detrás de esa palabra conviven proyectos, liderazgos y candidaturas cada vez más difíciles de compatibilizar.