31/08/2026 - Edición Nº1301

Entretenimiento

Hollywood

Maisie Williams, de Game of Thrones, pagó por un hechizo y contó qué pasó después

31/08/2026 | La actriz que interpretó a Arya Stark reveló cómo fue el cruce que tuvo con una mujer que le ofreció sus servicios en internet.



La incursión en el mundo de la magia no es ajena a Maisie Williams. La actriz, reconocida mundialmente por interpretar a Arya Stark en Game of Thrones, admitió haber contratado en el pasado los servicios de una bruja a través de internet con el objetivo de impulsar su trayectoria profesional.

Durante la alfombra roja de su nueva película, Practical Magic 2, Williams reveló entre risas su experiencia con el mundo del esoterismo digital. “Le pagué a una bruja de Etsy para que me diera un papel. Para que me ayudara a manifestar un papel en una película”, declaró en una entrevista para British Vogue. Según detalló la intérprete, la mujer le encomendó una serie de instrucciones verbales para realizar un ritual nocturno.

Siguiendo al pie de la letra el hechizo, la actriz británica repetía la consigna indicada antes de dormir. “Y ella me dijo algunas cosas que tenía que decir todas las noches”, recordó durante la conversación. Sin embargo, los resultados no fueron los esperados y el encantamiento no tuvo ningún efecto en su trabajo, ante lo cual la artista bromeó al respecto concluyendo: “¡No sucedió!”.

Pese al fracaso de su incursión con la vidente en línea, Williams confesó que mantiene un lado supersticioso en su vida cotidiana, especialmente con una conocida creencia popular del Reino Unido sobre las alcantarillas. “No me gusta caminar sobre tres alcantarillas consecutivas”, comentó al explicar el temor que le produce esa costumbre (se trata de una superstición británica que dice que trae mala suerte). Incluso admitió que prefiere evitar esos espacios a toda costa.

Para la intérprete, este tipo de pequeñas manías le brindan una sensación de tranquilidad frente a la incertidumbre de la vida diaria y el entorno en el que se mueve. “Me hace sentir que todo va a estar bien. Me hace sentir que tengo control sobre lo incontrolable, aunque sé que no lo tengo”, reflexionó.