31/08/2026 - Edición Nº1301

Política

Congreso

La oposición mueve sus fichas para el 9 de septiembre: el número que mira el Gobierno

31/08/2026 | La oposición reunió 133 votos en Diputados y ahora busca convertir ese respaldo en quórum para avanzar con discapacidad y endeudamiento.



La oposición logró un dato político que puede complicar al Gobierno en Diputados: reunió 133 votos en dos mociones de apartamiento del reglamento y ahora buscará transformar ese respaldo en quórum efectivo durante la sesión especial convocada para el 9 de septiembre. El objetivo es avanzar con proyectos vinculados a la emergencia en discapacidad y el endeudamiento familiar.

Las dos votaciones terminaron exactamente igual: 133 votos afirmativos, 107 negativos y 11 abstenciones. Sin embargo, ninguna de las iniciativas consiguió avanzar porque el mecanismo utilizado exigía tres cuartos de los votos emitidos, un piso de 189 sobre los 251 diputados presentes. El dato que miró la oposición fue otro: los 129 legisladores necesarios para abrir una sesión.

El desafío de repetir los 133

El resultado permitió a los bloques opositores impulsar una sesión especial, pero la aritmética parlamentaria puede cambiar cuando esos votos dejen de ser una señal política y pasen a ser necesarios para garantizar la presencia en el recinto.

El miércoles, acompañar las mociones no implicaba necesariamente comprometerse con el tratamiento posterior de los proyectos. El 9 de septiembre, en cambio, cada ausencia tendrá un peso decisivo. Por eso, el oficialismo ya comenzó a trabajar sobre los diputados que podrían modificar su posición.

El bloque mayoritario del respaldo opositor provino de Unión por la Patria, acompañado por Provincias Unidas, Argentina Federal y distintas bancadas provinciales y de izquierda. También participaron del armado Elijo Catamarca, Independencia, Encuentro Federal, la Coalición Cívica, La Neuquinidad y Primero San Luis.

Del otro lado, La Libertad Avanza concentró 94 votos negativos y contó con el acompañamiento mayoritario del PRO. La UCR, en tanto, mantuvo seis abstenciones en ambas votaciones, mientras que Producción y Trabajo aportó otras dos.

Los movimientos que pueden cambiar la cuenta

Aunque los totales fueron idénticos, hubo modificaciones en el comportamiento de algunos diputados que pueden resultar relevantes cuando llegue la sesión especial.

El MID, representado en la Cámara por Eduardo Falcone y Oscar Zago, se abstuvo en la votación vinculada al endeudamiento y luego acompañó la iniciativa sobre discapacidad. En sentido contrario, Jorge Ávila, Sergio Capozzi y José Núñez, de Provincias Unidas, votaron a favor de la primera moción y luego se pronunciaron en contra de la segunda.

También hubo movimientos individuales. José Luis Garrido, de Por Santa Cruz, pasó del rechazo a la abstención, mientras que Álvaro González, del PRO, realizó el mismo recorrido. En la segunda votación, además, Sergio Casas sumó su voto al bloque de Unión por la Patria.

Esos movimientos muestran que los 133 votos no representan necesariamente un bloque homogéneo. La verdadera incógnita para la oposición será determinar cuántos de esos legisladores estarán dispuestos a sentarse en sus bancas cuando la sesión requiera presencia efectiva.

Las ausencias que mira la oposición

En la jornada del miércoles no estuvieron presentes Juan Fernando Brügge, Carlos Castagneto, Natalia de la Sota, Marcela Pagano y Javier Sánchez Wrba. La eventual presencia de varios de ellos podría elevar el número opositor y darle mayor margen para alcanzar el quórum.

El escenario también puede modificarse si la UCR abandona su posición de abstención y decide acompañar la convocatoria. En ese caso, la discusión parlamentaria podría superar rápidamente el debate sobre si la oposición tiene capacidad para iniciar una sesión y pasar a una cuestión todavía más compleja: reunir los votos necesarios para aprobar iniciativas que después puedan resistir un eventual veto presidencial.

Para el Gobierno, el desafío será evitar que la oposición convierta los 133 votos del miércoles en una mayoría efectiva. Para los bloques que impulsan la sesión, en cambio, el objetivo será demostrar que aquel número no fue simplemente una coincidencia de una jornada parlamentaria, sino una base capaz de poner en marcha el recinto el 9 de septiembre.