La accidentada travesía de Coyote vs. Acme concluyó con una victoria sin precedentes para la preservación de la animación en Hollywood. Desarrollada originalmente por Warner Bros. Discovery desde 2018 con un presupuesto que rondó entre los 70 y 72 millones de dólares, la cinta que mezcla actores reales y dibujos animados fue archivada a finales de 2023 como una maniobra contable para reducir impuestos. Sin embargo, la presión de los fans y de la industria permitió que Ketchup Entertainment rescatara los derechos globales por 50 millones de dólares para garantizar su paso por los cines.
El éxito comercial del largometraje dirigido por Dave Green y protagonizado por Will Forte y John Cena reavivó la esperanza para otras producciones que sufrieron el mismo destino bajo la gestión de David Zaslav. Impulsados por este precedente, diversos equipos creativos iniciaron campañas para conseguir una segunda oportunidad distribuidora. Entre estas peticiones se encuentran dos largometrajes animados pertenecientes a las propiedades intelectuales más icónicas del estudio: un musical de los Looney Tunes y una aventura navideña de Scooby-Doo.

La primera de estas producciones es Bye Bye Bunny: A Looney Tunes Musical, un proyecto concebido bajo la dirección de Brandon Jeffords y el guion de Ariel Dumas. La trama presenta a Bugs Bunny en su decisión de retirarse tras un exitoso paso por Broadway, desencadenando que el Pato Lucas intente tomar su lugar antes de ser secuestrado por un fanático con intenciones malévolas. La premisa obligaba al conejo a emprender un viaje de rescate junto a sus compañeros para reencontrar su pasión por el escenario.
Concebido como el primer musical de gran formato de la franquicia, el filme incluía homenajes directos a la época dorada del animador Chuck Jones y guiños a clásicos como Cantando bajo la lluvia, además de parodiar a Bye Bye Birdie. Anunciada a mediados de 2022 para las plataformas de la empresa, la cinta atravesó un complejo proceso que incluyó despidos masivos del equipo técnico y reestructuraciones creativas para convertirla en un musical completo. A pesar de que la fusión corporativa derivó en su cancelación formal, informaciones recientes de TheWrap señalan que existen negociaciones para retomar la propuesta en el mercado independiente.

El segundo título en la lista de rescates prioritarios es Scoob! Holiday Haunt, una precuela directa de la película animada de 2020 enfocada en la primera celebración navideña del perro junto a sus amigos de la infancia. Con un presupuesto estimado en 40 millones de dólares, la trama situaba a la pandilla con diez años de edad resolviendo un misterio de cuatro décadas en un centro turístico perteneciente a un familiar de Fred. El proyecto contaba con un guion coescrito por Paul Dini y un elenco vocal estelar que incluía, en sus voces en inglés, a Mark Hamill, Michael McKean y Maya Hawke.
A diferencia de otras producciones canceladas en etapa de desarrollo, esta entrega de Hanna-Barbera fue descartada cuando se encontraba en su fase final de postproducción y lista para su lanzamiento en HBO Max. La decisión respondía a la política de recortes presupuestarios del estudio para reorientar sus inversiones exclusivamente a producciones cinematográficas. Tras enterarse del bloqueo, el co-director Tony Cervone expresó la frustración del equipo ante la medida asegurando: “Estaba prácticamente acabada y era muy bonita. Me ha partido el corazón”.
¿El movimiento en favor de ambos largometrajes será suficiente para revertir la tendencia de utilizar proyectos terminados como deducciones fiscales? Quizás, si Coyote vs Acme cumple con su objetivo en la taquilla, todo sirva para confirmar que Bye Bye Bunny y Scoob! Holiday Haunt podrían hacerse realidad.