31/08/2026 - Edición Nº1301

Política

Elecciones

Se calienta Chaco 2027: un rival de Capitanich se lanzó y Zdero sonríe

31/08/2026 | Las tensiones en el peronismo chaqueño no cesan. Si se reitera el escenario del 2025, el gobernador radical se encamina a la relección.



Juan Carlos “Juanca” Ayala formalizó su candidatura a gobernador del Chaco para las elecciones de 2027 y comenzó a jugar abiertamente dentro de un peronismo provincial atravesado por debates internos, cuestionamientos a sus antiguos liderazgos y la necesidad de reconstruir una alternativa electoral frente al oficialismo de Leandro Zdero.

Con un discurso apoyado en la producción, el empleo y el desarrollo, pero también en una fuerte reivindicación de su trayectoria personal, Ayala presentó su postulación bajo una consigna: “Un Nuevo Chaco de producción, empleo genuino, crecimiento y desarrollo es posible”.

El lanzamiento no se limita a una candidatura electoral. También representa una toma de posición frente a Jorge Capitanich, a quien Ayala cuestiona por su conducción del peronismo chaqueño y por el papel que debería ocupar en la construcción de una nueva propuesta de cara a 2027.

En paralelo, el dirigente justicialista pretende construir un perfil asociado con la transparencia y la distancia respecto de las estructuras tradicionales del poder.

Mi diferencia con otros candidatos es que no me enriquecí con la política”, afirmó Ayala.

En esa línea, reivindicó su trayectoria y aseguró que nunca tuvo causas vinculadas con el manejo de la cosa pública. También recordó que no se acogió a una jubilación de privilegio en 1991.

El cuestionamiento directo a Capitanich

El lanzamiento de Ayala adquiere una dimensión particular porque se produce en medio de una disputa por el futuro del Partido Justicialista chaqueño.

El dirigente sostiene que Capitanich ya no puede ocupar el mismo lugar que tuvo durante años dentro del peronismo provincial y reclama una renovación de la conducción.

Su planteo apunta contra lo que considera un esquema de liderazgo excesivamente concentrado y cerrado, al que atribuye parte de las dificultades que atravesó el peronismo en las últimas elecciones.

Ayala llegó a definir a Capitanich como “un referente más” y sostuvo que su regreso como cabeza de una lista sería negativo para el espacio: “Que Capitanich encabece una lista es lo peor que le puede pasar al peronismo”.

La crítica no apunta solamente al exgobernador, sino también a los dirigentes que formaron parte de sus administraciones y que Ayala considera responsables de la derrota electoral y del desgaste del justicialismo.

En ese marco, cuestionó a los denominados “cachorros” de la gestión anterior, en referencia a dirigentes que formaron parte del círculo político de Capitanich y que ahora buscan disputar espacios de representación.

“Ficha limpia” y narcotest dentro del peronismo

Otro de los ejes que Ayala utiliza para diferenciarse es la necesidad de establecer mayores controles sobre quienes aspiren a ocupar cargos partidarios o competir en elecciones.

El dirigente viene reclamando la aplicación de mecanismos de “ficha limpia” y “narcotest” dentro del peronismo chaqueño.

El argumento es que el partido debería evitar que las campañas electorales queden condicionadas por investigaciones judiciales o cuestionamientos vinculados con sus candidatos.

La estrategia busca conectar con una demanda de renovación política y, al mismo tiempo, marcar distancia con una etapa del peronismo provincial que Ayala considera agotada.

Juan Carlos Ayala con Ricardo Quintela, gobernador de La Rioja

La “Ley Banelco”, otro capítulo que reivindica Ayala

Para reforzar su discurso de independencia frente al poder, Ayala también recordó su posición durante el escándalo conocido como la “Ley Banelco”.

El episodio se originó en las denuncias sobre presuntos sobornos a senadores para conseguir la aprobación de una reforma laboral durante el gobierno de Fernando de la Rúa, y posteriormente quedó asociado a la investigación judicial que incluyó el testimonio del exsecretario parlamentario del Senado Mario Pontaquarto.

Ayala reivindicó públicamente su actuación durante aquel proceso. “Yo no cobré nunca por votar una ley y lo denuncié con la Banelco”, sostuvo.

Por otro lado, Ayala también eligió poner en discusión su patrimonio y su lugar de residencia como elementos para diferenciarse de otros dirigentes.

“Vivo en el mismo lugar de toda mi vida política. No vivo en barrios privados como muchos candidatos que no tenían nada antes de ser funcionarios”, lanzó.

Juan Carlos Ayala con Néstor Kirchner

El antecedente que condiciona al peronismo: la derrota de 2023

La discusión interna del peronismo chaqueño no puede separarse de lo ocurrido en las elecciones provinciales de 2023.

El 17 de septiembre de ese año, Leandro Zdero, candidato de Juntos por el Cambio, obtuvo el 46,13% de los votos y derrotó al entonces gobernador Jorge Capitanich, que consiguió el 41,74%.

La victoria tuvo un peso político considerable: Zdero puso fin a 16 años consecutivos de gobiernos peronistas en Chaco.

La ruptura peronista quedó expuesta, sin embargo, en las legislativas provinciales del año pasado. Capitanich compitió por Chaco Merece Más, mientras que la facción de Ayala conformó Primero Chaco. “Coqui” obtuvo el 33% y los disidentes sumaron un 11%.

Esa grieta le permitió al espacio de Zdero ganar cómodamente con el 45%. La Libertad Avanza jugó con el gobernador en aquella contienda y se espera que algo similar ocurra en 2027: los libertarios no plantarían un candidato propio.

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