31/08/2026 - Edición Nº1301

Economía

Crisis gastronómica

Cierra Santa Evita después de 8 años: resistió la pandemia, bajó los precios y no alcanzó

31/08/2026 | El restaurante cerrará el 30 de septiembre. Sus dueños aseguran que el consumo cayó 50% y que hace un año intentan sostener el negocio.



El 30 de septiembre, Santa Evita servirá sus últimos platos y después bajará definitivamente la persiana. El restaurante anunció su cierre luego de ocho años de actividad, tras meses de intentar sostener un negocio golpeado por la fuerte caída del consumo.

“Estamos hace ocho años, hemos atravesado muchos gobiernos, pero, como relatan todos los que tienen negocios, a partir de 2025 la caída del consumo fue estrepitosa. Todo se fue viniendo para abajo y el restaurante empezó a hundirse en esta situación. Ya no se aguanta más”, contó Florencia Barrientos Paz, una de sus fundadoras, en diálogo con Futurock.

Según explicó, la cantidad de clientes cayó cerca de un 50%. Para intentar revertir la situación hicieron menús populares, organizaron eventos, mantuvieron los aumentos de la carta por debajo de la inflación y hasta llegaron a bajar los precios. Nada alcanzó.

De atravesar la pandemia a cerrar 

Santa Evita abrió sus puertas en 2018. Desde entonces atravesó diferentes gobiernos, crisis económicas y uno de los momentos más difíciles para la gastronomía: la pandemia.

“Cuando abrimos nos agarró Macri, la pandemia, pasaron un montón de gobiernos. Todos intervinieron en el desarrollo del restaurante”, recordó Barrientos Paz.

Pero, según explicó, durante el último tiempo se modificó la ecuación económica que les había permitido sostener el proyecto durante ocho años.

“Cuando uno abre un emprendimiento lo hace con una ecuación de negocio que contempla el contexto y esa ecuación hoy fue cambiando vertiginosamente. Básicamente, es muy claro que el contexto nos está agobiando”, sostuvo.

Una de las claves está en el bolsillo de sus propios clientes. “Nuestro público es de una clase que se encuentra muy afectada por esta crisis. Es un lujo para la gente salir a comer afuera”, explicó.

La caída del consumo, asegura, llegó al 50%. Si bien durante los ocho años hubo temporadas con más o menos clientes, nunca habían atravesado una situación similar. “Otros años hubo un poco más y un poco menos de gente, eso varía, pero no de la manera que sucedió en 2025”, señaló.

Bajaron los precios para llenar las mesas, pero no alcanzó

Antes de tomar la decisión de cerrar, los responsables de Santa Evita probaron diferentes alternativas para recuperar clientes.

“Intentamos hacer de todo para salir de este momento: menús populares a precios bajos, mantuvimos nuestra carta por debajo del IPC y eso nos dejó en una situación complicada. Hicimos eventos”, relató Barrientos Paz.

La decisión de contener los precios implicó que el restaurante absorbiera una parte importante del aumento de sus costos. “Si aumentábamos la carta en relación con la inflación, hoy sería una locura. Aparte de la crisis, absorbimos la mayor parte de la inflación. La carta no se actualizó”, explicó.

Pero llegó un momento en el que mantener los precios dejó de ser suficiente. Entonces fueron todavía más lejos: comenzaron a bajarlos.

“Hace un año venimos aguantando los trapos, haciendo cosas, bajando los precios. No solamente no pasamos la inflación a la carta, sino que en un momento empezamos a modificarla y bajamos los precios. La idea era que explotara el restaurante y eso no pasó”, contó.

Mientras entraba menos dinero, los gastos continuaron aumentando. Los servicios fueron uno de los costos que presionaron sobre las cuentas del negocio. “Todo aumentó. La misma situación que vive la gente la vivimos nosotros como comerciantes y dueños de una pyme de clase media”, resumió.

Para Barrientos Paz, además, el deterioro dejó de observarse solamente en las mesas vacías.

“Se ve lo que pasa alrededor de nuestro restaurante, en la gente que circula, en la gente que nos viene a pedir comida todos los días”, relató.


Santa Evita cerrará definitivamente sus puertas el próximo 30 de septiembre

“Decirles fue terrible”: el momento de hablar con los trabajadores

La decisión de cerrar también implicó uno de los momentos más difíciles de estos ocho años, comunicárselo al equipo que acompañó al proyecto.

“Decirles fue terrible, muy difícil. Nosotros tenemos un equipo que nos viene acompañando y le agradecemos enormemente porque no podríamos haber llegado hasta acá”, contó la fundadora.

Para los trabajadores, sin embargo, la situación tampoco era una sorpresa. “Sabían que era inminente porque lo ven. Más allá de que uno está en los números, ellos ven que no hay gente que entre. Ni siquiera los fines de semana son buenos como en otros momentos”, explicó.

Después de cerca de un año intentando revertir la situación, finalmente tomaron la decisión de ponerle una fecha al cierre.


Las mesas de Santa Evita, el restaurante que asegura haber sufrido una caída del 50% en el consumo

El último mes del Santa Evita

A través de sus redes sociales, Santa Evita anunció que el 30 de septiembre cerrará definitivamente sus puertas.

“Con muchísimo dolor les contamos que este proyecto, que está cumpliendo ocho años y del que ustedes fueron parte fundamental, cierra sus puertas el 30 de septiembre”, comunicaron. La publicación incluyó además una definición política contundente para explicar el cierre: “Fue Milei”.

 

El anuncio rápidamente se viralizó y provocó una fuerte reacción entre quienes fueron clientes del restaurante durante estos años.

“Después de la comunicación del viernes, que fue muy viral, no podemos creer. Estamos conmovidos por la gente que nos escribe y se acerca a abrazarnos, por todo el amor que nos está dando la comunidad en el comienzo de esta despedida”, contó Barrientos Paz.

Por eso, septiembre no será solamente el último mes de actividad. Los responsables del restaurante preparan una serie de despedidas y homenajes a los platos que formaron parte de las distintas cartas de Santa Evita.

Volverán el locro, el costillar, el osobuco con polenta y otras preparaciones que marcaron los ocho años del proyecto.


El famoso locro del Santa Evita

“El Santa Evita cierra, pero sigue latiendo en nuestros corazones el deseo de darles de comer, de compartir con ustedes, de seguir unidos en comunidad”, escribieron desde el restaurante.

Aunque el 30 de septiembre bajará la persiana, sus fundadores no descartan encontrar otra manera de continuar con el proyecto: “Ya estamos pensando cómo hacemos para volver a ofrecerles esto y más”.