A pocas semanas de haber abandonado la casa más famosa del país tras 111 días de encierro, Franco Zunino visitó los estudios de NewsDigitales para brindar una entrevista a fondo. Con una mezcla de soltura, sinceridad y anteojos oscuros, el exfutbolista y personal trainer repasó el fenómeno mediático que atraviesa, abordó las polémicas que marcaron su estadía en el reality y analizó sin casete el juego de sus excompañeros.
El choque con la realidad exterior resultó ser uno de los impactos más fuertes para el oriundo de Berazategui. Acostumbrado al anonimato, Zunino confesó que procesar el afecto del público —y también el rechazo— requiere de un aprendizaje constante. Explicó que mientras en las redes sociales abunda el odio virtual, en la calle el contacto es muy distinto, al punto de que los mismos usuarios que lo critican terminan pidiéndole fotografías. Asimismo, reflexionó sobre el desgaste emocional que implicó estar más de tres meses aislado del mundo exterior, privado del contacto con su familia y del uso del teléfono celular, factores que volvieron la convivencia mucho más pesada.
El costado sentimental de Zunino dentro del certamen fue uno de los ejes centrales de la charla. El exjugador admitió sin rodeos que varios de sus acercamientos iniciales, incluidos los histeriqueos con Luana y Gladys "La Bomba" Tucumana, formaron parte de un show armado estratégicamente para ganar pantalla. Sin embargo, aclaró que la historia fue completamente diferente con Nenu, con quien consolidó una relación afectiva real que trascendió la pantalla. Zunino desmintió con firmeza los rumores que circulaban sobre supuestos problemas de intimidad en la casa y reveló que mantuvieron encuentros íntimos con frecuencia durante la convivencia, priorizando el respeto hacia su pareja afuera de las cámaras antes de que ella misma decidiera contarlo de manera pública.
Al evaluar a los demás participantes, Franco combinó palabras de afecto con duras críticas tácticas. Destacó a Zilli como su gran referente dentro del juego y como la candidata indiscutida a coronarse en la final. En contrapartida, apuntó contra figuras como Tamara, a quien calificó de agresiva por los cruces verbales que mantuvieron, y Sol Abraham, a quien definió como un personaje que apeló a un juego sucio que él no compartió. No obstante, guardó palabras de admiración para la chispa mediática de Pincoya y la sencillez inesperada de Charlotte Caniggia.
Lejos de considerar Gran Hermano como un techo, Zunino remarcó el esfuerzo de años de castings, traslados en transporte público y trabajos temporales que precedieron a su llegada a la televisión. Consciente de que la exposición televisiva es efímera, el exparticipante reafirmó su vocación por continuar en los medios, con intenciones claras de sumarse a nuevos formatos de competencia, desarrollar proyectos en el modelaje o la actuación, y participar en la temporada teatral de verano. Con la mirada puesta en el futuro, concluyó que el reality abre puertas, pero que la continuidad laboral depende exclusivamente de la perseverancia y el trabajo diario.