La ansiada visita de León XIV a la Argentina empieza a tomar forma y ya tiene una de sus principales definiciones: la misa central que encabezará el Papa se realizará al aire libre en el Monumento a los Españoles, en el barrio porteño de Palermo, el mismo escenario elegido para un multitudinario encuentro con jóvenes.
La confirmación fue realizada por el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, quien además adelantó varios detalles de un itinerario que se extenderá entre el 8 y el 11 de noviembre y contempla actividades en Buenos Aires, Luján y Córdoba.
Aunque buena parte de la organización ya está en marcha, la agenda completa todavía deberá recibir la aprobación definitiva de la Santa Sede. Entre las actividades previstas aparece una particularmente significativa: una visita de León XIV a la cárcel de Devoto.
La elección del Monumento a los Españoles responde fundamentalmente a la expectativa de una convocatoria masiva. Según explicó García Cuerva, se evaluaron distintas alternativas, incluidos estadios de fútbol, pero la posibilidad de dejar afuera a miles de fieles terminó inclinando la decisión hacia un espacio abierto.
Como referencia, el arzobispo recordó una actividad realizada en Madrid que llegó a congregar a cerca de 600.000 jóvenes. El lugar será utilizado tanto para la misa central como para el encuentro de León XIV con la juventud. De esa manera, además de ampliar la capacidad de convocatoria, la organización evitará montar dos estructuras diferentes de pantallas, sonido y escenografía.
Los escenarios estarían orientados hacia el norte, en dirección a Olleros, aunque ese aspecto todavía se encuentra en definición. La infraestructura necesaria será financiada conjuntamente por Nación y la Ciudad de Buenos Aires.
La visita papal tendrá además actividades alejadas del tradicional protocolo institucional.
Para el lunes 9 de noviembre está prevista una visita al Cotolengo de Claypole, mientras que entre las actividades contempladas para los días siguientes aparece el paso de León XIV por la cárcel de Devoto.
La elección no sería casual. García Cuerva destacó la importancia que el pontífice le asigna a la pastoral penitenciaria y recordó sus antecedentes de visitas a establecimientos carcelarios durante otros viajes.
También está contemplada una visita a la Basílica de Luján, otro de los puntos centrales del recorrido religioso del Papa por la Argentina.
La agenda institucional tendrá, en tanto, un capítulo en el Palacio San Martín, donde se proyecta realizar un encuentro ecuménico e interreligioso.
Posteriormente, León XIV se trasladaría hasta la Plaza San Martín para participar de un homenaje al general José de San Martín. Allí tendrá además una particularidad institucional: el pontífice participará no solamente como máxima autoridad de la Iglesia Católica, sino también en su condición de jefe del Estado de la Ciudad del Vaticano.
La magnitud de la visita ya puso en marcha un operativo que involucra simultáneamente al Gobierno nacional, la Ciudad de Buenos Aires, la provincia de Buenos Aires y Córdoba.
La coordinación de la seguridad estará bajo la órbita de la ministra Alejandra Monteoliva y también participarán los equipos encargados de la protección del pontífice.
Una delegación del Vaticano encabezada por monseñor José Nahúm Jairo Salas Castañeda, integrante de la Secretaría de Estado vaticana con experiencia en viajes apostólicos, llegó al país para trabajar sobre los detalles.
El contingente es más numeroso que el que había visitado Argentina a fines de junio e incluye integrantes de la Guardia Suiza y de la Gendarmería italiana.
La logística podría tener además dos papamóviles: uno destinado a las actividades de Buenos Aires y otro para Córdoba. Los vehículos serían provistos por Toyota, aunque ese aspecto aguardaba su confirmación definitiva.
León XIV permanecerá en la Argentina entre el 8 y el 11 de noviembre. Buenos Aires concentrará buena parte de las actividades, pero el itinerario también contempla Luján y Córdoba.
La combinación de actos religiosos, encuentros sociales y compromisos institucionales anticipa cuatro jornadas de fuerte exposición pública y un desafío logístico particularmente importante por las multitudes que podrían movilizarse para ver al pontífice.
García Cuerva reconoció estar “muy nervioso” ante la responsabilidad de organizar semejante acontecimiento y destacó que los preparativos ya consiguieron sentar en una misma mesa a representantes de distintas administraciones.
Mientras avanzan la seguridad, los traslados y la infraestructura, hay una precaución que la Iglesia mantiene: el cronograma todavía puede sufrir modificaciones. La última palabra sobre cada una de las actividades previstas durante los cuatro días de León XIV en Argentina será de la Santa Sede.