La Justicia de San Isidro ordenó la detención de Natanael Alvarenga, conocido artísticamente como Callejero Fino, y de su primo Steven Joel Ricca en la causa iniciada luego de que fueran interceptados a bordo de una camioneta sin patente en Tigre y durante el procedimiento fuera encontrada una pistola Glock calibre .40.
La decisión fue adoptada por la jueza de Garantías Mariana Soledad Schemberger, quien avaló el pedido formulado por el fiscal Cosme Iribarren y convirtió en detención la aprehensión que pesaba sobre los dos imputados.
En concreto, la magistrada resolvió “ordenar la detención de Natanael Alvarenga y Steven Joel Ricca”, por lo que ambos continuarán privados de su libertad mientras avanza la investigación.

La imputación es por los delitos de portación ilegal de arma de fuego de guerra en concurso ideal con supresión de la numeración de arma de fuego.
La resolución incluyó además otra medida de interés para la investigación: la jueza ordenó la apertura de los teléfonos celulares de los imputados. El análisis de los dispositivos será una de las próximas medidas de la causa.
El caso comenzó durante el último fin de semana, cuando Callejero Fino circulaba junto a Ricca, de 27 años, en una Volkswagen Amarok sin patente por el partido bonaerense de Tigre.
Ambos fueron interceptados durante un control vehicular realizado por agentes de la Patrulla Municipal de Tigre en la zona de Italia y Ruta 27, en Villa La Ñata.
Durante el procedimiento fue encontrada una pistola Glock calibre .40. Una de las particularidades del arma, que luego quedó incorporada a la imputación, es que tenía su numeración suprimida.

El cantante negó ante el fiscal que la pistola fuera de su propiedad. Sin embargo, la investigación avanzó contra los dos ocupantes de la camioneta y el fiscal Iribarren solicitó a la Justicia de Garantías que las aprehensiones fueran convertidas formalmente en detenciones.
Ese planteo fue el que ahora recibió el aval de la jueza Schemberger.
Con Callejero Fino y su primo detenidos, la causa continuará en la Justicia de San Isidro, mientras los investigadores avanzarán sobre el contenido de los teléfonos celulares cuya apertura ya fue ordenada.
No es la primera vez que Callejero Fino enfrenta una causa penal. Antes de alcanzar popularidad como cantante, Alvarenga fue condenado cuando tenía 20 años a seis años de prisión por un robo.
Según contó posteriormente el propio músico en distintas entrevistas, permaneció durante cinco meses detenido en un establecimiento penitenciario y luego continuó cumpliendo la pena bajo arresto domiciliario y con una tobillera electrónica.
Ahora volvió a quedar detenido, esta vez en una investigación iniciada a partir de un control a una camioneta sin patente y que tiene en el centro de la causa a una pistola Glock calibre .40 con la numeración suprimida.