Cinco meses después, Carlos Alcaraz volvió a sentir el ruido de una cancha llena. El español, número 3 del mundo y vigente campeón del US Open, regresó a la actividad con una victoria en sets corridos ante Roman Safiullin, por 6-4, 6-4 y 6-4, en un partido de dos horas y 22 minutos disputado en el estadio Arthur Ashe.
No era un partido cualquiera. Alcaraz no competía desde abril, cuando una lesión en la muñeca derecha lo obligó a bajarse del Masters 1000 de Barcelona y lo alejó de las canchas durante 139 días, el parón más largo de su carrera. El murciano de 23 años llegaba a Nueva York con la incógnita de cómo respondería su cuerpo después de tanto tiempo sin ritmo competitivo, y la respuesta fue tranquilizadora.
Del otro lado de la red estuvo Safiullin, un rival de fondo de ranking que sin embargo le hizo pasar algunos sustos. El ruso desperdició chances claras para complicar el partido, sobre todo en el arranque de la segunda manga, cuando logró una rotura en blanco y llegó a soñar con una ventaja mayor. Pero le faltó consistencia con el saque: cedió su servicio en cuatro de las siete oportunidades que le concedió al español.
El primer set fue el más parejo. Alcaraz tuvo que salvar bolas de break, pelear puntos largos y esperar hasta el décimo juego para quebrarle el pulso a Safiullin, con un ace que cerró la manga tras casi una hora de partido. Ya con el envión anímico, el campeón defensor no volvió a soltar el control: en el segundo set remontó una rotura inicial y en el tercero directamente no dio margen, quebrando temprano para encaminar la definición.
Carlos Alcaraz.
— US Open Tennis (@usopen) August 31, 2026
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Hay un dato que también pesa en este regreso: es el primer partido de Alcaraz desde que ganó el Abierto de Australia, a comienzos de 2026, título con el que se convirtió en el jugador más joven en completar el Grand Slam de carrera. Ese antecedente, sumado a la ausencia de Jannik Sinner (lesionado de la rodilla) y a que no deberá cruzarse con Novak Djokovic en las primeras rondas, despeja bastante el terreno para su aspiración de retener el título neoyorquino.
Alcaraz ya conoce lo que es levantar el trofeo en Flushing Meadows: lo hizo en dos ocasiones, la última ante el propio Sinner en una final vibrante en 2025. Ahora, con el peso de la lesión ya en el pasado, el desafío pasa por recuperar sensaciones partido a partido y demostrar que el cuerpo aguanta el nivel de exigencia de un Grand Slam completo.
Con el triunfo ante Safiullin, el español avanzó a la segunda ronda del US Open y dejó una imagen que sus seguidores esperaban desde hace meses: la de un Alcaraz que, más allá del parate forzado, sigue siendo el mismo de siempre cuando pisa una cancha.